Centro de datos del Baskonia-Estrella Roja
Las dos victorias en siete partidos tras alzarse con la Copa del Rey eran un aspecto a corregir para los de Galbiati. Ante el Bàsquet Girona, los vascos frenaron la sangría, pero, para evitar ser colistas en la Euroliga, debían plantar cara a los serbios.
Con Moneke al frente y el play-in pendiendo de un hilo, los de Obradovic necesitaban ganar en el Buesa para mantener la 10ª posición y conservar sus opciones de aspirar a cotas más altas en Europa.
Aunque los locales llegaron a ponerse por delante, los rojiblancos tomaron pronto la iniciativa del partido. Jordan Nwora estuvo especialmente acertado y llegó a colocar a los suyos con una ventaja de hasta nueve puntos, que los azulgranas neutralizaron con un 8-0 liderado por Frisch y Kobi Simons.
La dureza de los vitorianos empezó a notarse sobre la pista y, con las defensas brillando por su ausencia, el marcador estuvo cerca de alcanzar los 60 puntos entre ambos equipos.
Una canasta baskonista anulada por milímetros mantuvo a los locales por detrás, algo que Forrest corrigió con un triple nada más comenzar la segunda parte. Poco después, Cabarrot, con un gran 2+1, castigó a un conjunto visitante que salió dormido del descanso y encajó un 6-0 de inicio.
Este Baskonia va en serio
Tuvieron que pasar un par de minutos para que, ya superado el ecuador del cuarto, Nowell volviera a anotar y se confirmara la crisis balcánica. Obradovic detuvo el partido en busca de una reacción de su equipo, ya que el 22,22% de acierto en tiros de campo de los rojiblancos hacía imposible que el Estrella Roja pudiera aspirar a un resultado favorable.
Comenzaron bien y llegaron a colocarse a un punto, aunque el 11-2 que le endosó Baskonia a continuación volvió a frenar a Nwora y compañía.
Galbiati, a siete segundos del final, paró el partido para intentar defender la ventaja de 10 puntos, que Forrest aseguró desde la línea de 4,60. Y así fue: los pasos de Butler en los últimos segundos dejaron el 52-42 definitivo, rubricado por el conjunto baskonista.
Arreón final y partido en el aire
Como un púgil experimentado, el conjunto de la acb mantuvo la distancia adecuada durante los primeros compases del combate.
Sin embargo, cuando Galbiati y los suyos alcanzaron los 60 puntos, comenzaron a desmoronarse ligeramente. Del +12 se pasó a un +4 que dejaba entrever una pelea más abierta de lo que parecía al descanso.
El tiempo muerto salvó por la campana a un equipo azulgrana que, nada más volver a pista, conectó dos golpes a la mandíbula serbia. Frisch allanó el terreno y Cabarrot encontró el hígado con un triple para volver a hacer tambalear al Estrella Roja.
Un triple fuera de tiempo de Forrest pudo haber significado la sentencia, pero fue demasiado bonito para ser verdad. Jared Butler y Ojeleye firmaron seis puntos consecutivos para colocar el partido de nuevo a tiro de tres.
Varias acciones contundentes en el tramo final se tradujeron en un 2-10 que daba claramente el asalto a los rojiblancos.
Para ganar, los de Galbiati no podían cometer errores: ya habían desaprovechado la ventaja construida en la primera mitad.
Susto y prórroga
Moneke se encargó de devolver la ventaja a los suyos tras mucho tiempo, y desde entonces el encuentro se le puso muy cuesta arriba a los locales. Joel Bolomboy le sacó un 2+1 a Cabarrot que colocó a los visitantes seis puntos por encima, culminando el 9-2 de inicio.
Cabarrot erró en la toma de decisiones en dos ataques a tres minutos del final, lo que permitió al Estrella Roja ampliar la ventaja hasta siete puntos. Sin embargo, en un alarde de orgullo, los azulgrana empataron a 86 con un triplazo del ya resarcido número '9'.
A 21 segundos del final, una canasta de Forrest dio la iniciativa a los locales, con la posesión en manos de los de Galbiati. La falta era evidente y el '11' del Baskonia no falló.
Butler empató a 91 con un triplazo que consumía la mitad de una posesión, y el balón volvió a los locales. Galbiati decidió trazar un plan en su tiempo muerto; Forrest fue el elegido para lanzar, forzado, eso sí. El exterior estadounidense se enfrentó al aro y la prórroga se hizo inevitable.
Moneke se lo tomó a pecho y anotó 11 de los primeros 12 puntos de los serbios en la prórroga; además, sumó un tapón espectacular para evitar que el Baskonia se pusiera por delante.
Ojeleye acabó con las esperanzas baskonistas con un triple desde la esquina, mientras que el resto fue consecuencia de la precipitación local y de los contrataques verticales balcánicos.

Los MVP
Forrest llegó a los 31 puntos y, con su partidazo, se apuntó 36 de valoración. Cabarrot dio guerra con un 21+7.
Moneke no se quedó atrás, sumando 32 de valoración gracias a sus 22+8. Butler fue el segundo máximo anotador de los de Obradovic con 21 tantos.
