Barcelona y Bidasoa se clasifican para la final de la Copa del Rey de balonmano

Ludovic Fàbregas lanza a portería durante el Viveros Herol Nava-Barça
Ludovic Fàbregas lanza a portería durante el Viveros Herol Nava-BarçaFC Barcelona

Barcelona y Bidasoa disputarán este domingo la final de la LI edición de la Copa del Rey de balonmano que se celebra en el Centro de Tecnificación de Alicante. Los de Antonio Carlos Ortega se impusieron con claridad al Viveros Herol Nava por 27-38 en la primera semifinal. Los de Álex Mozas, por su parte, ganaron también con contundencia (30-37) al Bada Huesca.

Viveros Herol Nava 27-38 Barcelona

El Barcelona no dio opción al Nava y logró el billete para su 13ª final de Copa del Rey consecutiva, donde buscará su título número 30, que sería el 13º seguido.

Los de Nava de la Asunción cayeron con honor y lograron su tope histórico en el torneo del k.o., si bien no pudieron hacer nada ante el poderío económico y deportivo del Barcelona. Los culés se escaparon por seis tantos a los 12 minutos (5-11) si bien el empuje de Josu Arzoz redujo esa renta a los tres (11-14).

Pero tras la reanudación, los culés apretaron el acelerador manejando muy bien el lanzamiento exterior con Dika Mem o los goles de los extremos por medio de Dani Fernández, Manuel Ortega o Adrián Sola. El Viveros Herol Nava, por su parte, se centra ya en el playoff por la permanencia que afrontará en pocas horas.

Los más destacados, en el Barcelona, Dani Fernández con 10 goles, Dika Mem con seis y Adrián Sola y Blaz Janc con cinco dianas cada uno. En el Balonmano Nava, Josu Arzoz con ocho tantos, Óscar Marugán con cuatro y Bandeira y Pereida con dos.

Bada Huesca 30-37 Bidasoa

El Bidasoa acabó con el sueño de un Bada Huesca, que descendió recientemente al finalizar penúltimo en Asobal y que dio la campanada en cuartos al eliminar al Cuenca. Los de Irún arrancaron el partido con un parcial de 0-5 y manejaron rentas cómodas durante todo el encuentro.

Especialmente, en la segunda mitad, donde los guipuzcoanos jugaron a placer y se escaparon con ventajas de entre nueve y 10 goles, que finalmente se redujeron a siete, si bien en ningún momento peligró el partido para el Bidasoa.. En la final, les espera el todopoderoso Barcelona, que en una semana disputa en Colonia la Final Four de la Champions. En Irún sueñan con rememorar los años gloriosos de la entidad en los años 90, pero enfrente tendrán al peor rival posible.