El ucraniano, de 39 años y que sigue invicto en su carrera profesional, ha explicado que quiere "dejarlos libres para que los chicos que están en la fila puedan boxear".
"Deseo liberar todos los cinturones que ostento actualmente (...) Devuelvo los cinturones, pero no dejo el deporte porque todavía quiero mi último baile", escribió el púgil de 39 años.
El 24 de mayo, ante las pirámides de Gizah en Egipto, Usyk estuvo cerca de la derrota ante el neerlandés Rico Verhoeven, ícono del kickboxing y casi debutante en el boxeo, pero el ucraniano pudo conseguir la victoria.
