El belga se preparaba en el volcán Teide, donde había establecido su campo de entrenamiento, y no podía salir debido a las fuertes nevadas que hicieron las carreteras intransitables.
"Llevamos dos días bloqueados en el Teide por la nieve. Nadie puede subir ni bajar", escribió en las redes sociales el doble campeón olímpico, que no ha vuelto a competir desde finales de febrero, cuando fue 10º en la Vuelta a Emiratos.
Finalmente, el corredor del Red Bull Bora consiguió bajar del volcán escoltado por la policía, según la prensa flamenca, para dirigirse al aeropuerto y llegar a tiempo a Cataluña, donde los organizadores pueden felicitarse por haber atraído a un gran plantel.
Además de Evenepoel, contarán con la presencia de Joao Almeida, Tom Pidcock o Lenny Martínez, dispuestos a poner en aprietos a Jonas Vingegaard, que sigue con su preparación para el Giro, el primer gran objetivo de su temporada.
El danés tuvo un exitoso regreso a la competición al ganar el domingo pasado la París-Niza con más de cuatro minutos de ventaja sobre el colombiano Dani Martínez, una diferencia inédita desde 1939.
Pero la competencia fue relativamente floja en la Carrera hacia el Sol, con el abandono durante el recorrido del español Juan Ayuso.
El trazado también se vio recortado con la supresión de la subida a Auron, a causa de la nieve, privando al doble ganador del Tour de Francia (2022 y 2023) de un verdadero test en alta montaña.
En Cataluña, "será diferente, con ascensiones más largas, será interesante ver el estado de forma", explicó el líder del Visma-Lease a bike.
Varios puertos de más de 10 kilómetros figuran en el programa, entre ellos la llegada en alto al Coll de Pal durante la quinta etapa.
La llegada final, el próximo domingo, estará en Barcelona y ofrecerá siete ascensiones a la colina de Montjuïc, que también será escenario del próximo Tour de Francia, con salida en la capital catalana en julio.
