La rider catalana acabó en la 26ª posición entre las 29 competidoras de la ronda, con 110 puntos, logrados por la suma de sus dos mejores intentos de los tres del total. Solo las 12 mejores accedían a la final del lunes.
"Sobre todo estoy feliz por la experiencia, me llevo muchos recuerdos y enseñanzas para los próximos Juegos, que seguro que entonces tendré más nivel e iré a pisar fuerte", dijo a la AFP después de la prueba.
Su sueño será algún día poder emular a Queralt Castellet, plata olímpica de halfpipe en los Juegos de Pekín 2022.
"Nos quedamos todos en shock cuando ganó aquella medalla, no nos lo podíamos creer. Queralt se lo merecía mucho. He conectado muy bien con ella y me da consejos, me dijo antes de competir hoy que estuviera tranquila y me lo tomara como una competición más", señaló la joven, que vivió temporadas de su infancia en Hawái y que cambió el surf sobre las aguas del Pacífico por el surf sobre las nieves de los Pirineos.
Su participación olímpica en Italia no ha terminado porque competirá también en la modalidad de Slopestyle, su favorita, pero ahí tampoco se autopresiona. "Yo, con terminar de pie hasta abajo ya estaré muy contenta".
