Hoey, campeón mundial de 800 m indoor en 2025, batió la marca anterior de 1:42.67 establecida por el danés Wilson Kipketer en París hace casi tres décadas, el 9 de marzo de 1997.
El estadounidense se había estado acercando a la marca de Kipketer. Se quedó muy cerca el año pasado en Nueva York, cuando registró 1:43.24, entonces el segundo tiempo más rápido de la historia.
Con un ritmo perfecto, acomodado detrás de su hermano Jaxson Hoey, que actuó como liebre, y con la ayuda de la luminosa al borde de la pista, Hoey no flaqueó y se llevó el récord este sábado.
"Simplemente me coloqué detrás de Jax y traté de mantener la calma detrás de mi hermano y dejar que me guiara", dijo Hoey.
"En los últimos 200 metros pude sentir el apoyo de todos, y el trabajo de los últimos meses dio sus frutos y estoy feliz de haber conseguido ese tiempo", añadió el atleta de Downingtown, Pensilvania.
Relanzar su carrera
La hazaña relanza su carrera tras quedarse a las puertas de los Juegos Olímpicos de París 2024 y del Campeonato Mundial de Tokio el año pasado (cuarto en los trials).
Antes, el también estadounidense Hobbs Kessler logró la mejor marca de la historia en los 2.000 m indoor, al superar a su compatriota Grant Fisher en la última vuelta para terminar en 4:48.79, mejor que el 4:49.99 establecido por el etíope Kenenisa Bekele en 2007.
World Athletics, sin embargo, no reconoce un récord mundial en indoor o pista cubierta para esta prueba.
"Me sentí tan bien", dijo Kessler tras lo que fue, para él, una carrera redentora.
"Estuve profundamente decepcionado con cómo fue el verano pasado", agregó. "No formé parte del equipo de Estados Unidos, corrí mal en la Liga de Diamantes y fue realmente difícil volver a entrenar porque trabajé muy duro y sentí que no había servido de nada".
Por su parte, la estrella del sprint, Noah Lyles, inauguró su temporada compitiendo en una inusual carrera de 300 metros.
El campeón olímpico de los 100 m, también cuatro veces campeón mundial de los 200 m, terminó segundo con un tiempo de 32.15 segundos, superado por el velocista trinitense de larga distancia Jereem Richards (32.14).
La británica Dina Asher-Smith dominó los 60 m con un tiempo de 7.08 segundos, mientras que el jamaiquino Ackeem Blake ganó la prueba masculina con un tiempo de 6.53 segundos.
