Llegó la ansiada primera victoria de la era Íñigo Pérez en Villarreal. Ante el Málaga en La Rosaleda, los hoy locales remontaron gracias a los goles de Moleiro y Gueye, por partida doble, para aliviar la situación del conjunto amarillo y darle un necesario impulso tras el irregular comienzo de temporada.
El Levante no disputó su partido intersemanal frente al Athletic por motivos climatológicos, aunque llegaba a La Cerámica después de haber plantado cara al implacable Barcelona. Los valencianos afrontaban así el duelo con algo más de descanso, pero también con la necesidad de transformar las buenas sensaciones del último encuentro en un resultado que les permitiera seguir sumando.

Ayoze llena el cántaro y Romero lo rompe de tijera
No se demoró el cuadro castellonense en buscar la meta de Ryan. Los primeros 20 minutos se compusieron de un carrusel de ocasiones que no encontraron premio.
Cuando todavía había aficionados en busca de su asiento, Ayoze estrelló un remate contra Toljan, que salvó a los de Luís Castro bajo palos.
Moleiro y Gueye tampoco consiguieron batir a Ryan, y Thiago firmó la más clara del Levante a pase de Olasagasti después de una pérdida de Saliba.
Pero para pérdida, la de los visitantes, que dejaron a Moleiro a sus anchas, encarando la meta protegida por el australiano. Con criterio, el canario abrió hacia la banda derecha, donde Ayoze esperaba relamiéndose. El tinerfeño, blandito, resolvió con un disparo manso, raso y al medio que hizo resoplar de alivio a los seguidores azulgrana.
Pese a las imprecisiones, los amarillos no se rindieron, sobre todo Ayoze, que gozó de la mayoría de las ocasiones.
Tanto va el cántaro a la fuente que Ayoze tenía que ser. Una buena descarga con Moleiro le brindó al '22' otro mano a mano. Esta vez no falló y adelantó a los suyos.
Aunque no estaba siendo la temporada para el Villarreal. El Levante, que apenas se había asomado por el campo contrario, vio cómo Toljan colgaba un balón desde la izquierda que Iván Romero colocó lejos del alcance de Gulacsi con una tijera asombrosa.

El submarino consigue torpedear al Levante
Pese a recibir la bofetada en el momento que más duele, Íñigo Pérez confió en el mismo plan con el que salió de inicio.
El tiempo y Mandi no tardaron en darle la razón. El argelino volvió a errar en una salida desde atrás y la pelota cayó en las zarpas equivocadas para el Levante.
Los trescuartistas amarillos danzaron sobre el tapete como acostumbran. Ilias, encargado de dar el pase clave, quiso que el gol de Romero no fuese el único que abriera los telediarios. Con un taconazo precioso e inesperado para la zaga granota, dejó solo a Moleiro, que fusiló a bocajarro a Ryan para subir el 2-1 al marcador.
El gol obligó al equipo levantinista a dar un paso adelante, aunque ni el cambio de actitud ni las sustituciones obligaron a actuar al veterano portero húngaro del Villarreal.
Se contagiaron los locales, que dejaron de ser tan alegres en fase ofensiva y empezaron a pensar más en aguantar los tres puntos.
Cuando el reloj se acercaba al minuto 90, a los de Luís Castro les entraron las prisas y a los de Íñigo Pérez les empezaron a temblar las piernas.
Toljan pudo darle un disgusto a La Cerámica y Brugué pudo aprovechar el córner que provocó el disparo del lateral. Un empate que habría dejado muy poco margen de reacción a los groguets para buscar los tres puntos.
Sin embargo, al igual que en Málaga, el submarino amarillo torpedeó al equipo volcado en ataque. Olasagasti perdió un balón en propio campo, de nuevo, que acabó en las botas de Mikautadze. El georgiano, con calma, solventó la papeleta y colocó el definitivo 3-1 en el marcador.

Jugador Flashscore del partido: Moleiro (Villarreal).
