Desde que el exentrenador del equipo juvenil, Bauer, asumió el cargo tras Paul Simonis en noviembre, el Wolfsburgo ha sufrido nueve derrotas en 15 partidos. Acumula ocho encuentros sin lograr la victoria, lo que convierte ésta en la peor temporada de su historia desde el ascenso en 1997. Ocupa el puesto 17º en la tabla y se enfrenta por primera vez desde entonces al riesgo de descender de la Bundesliga.
La tensión es máxima en Baja Sajonia. El sábado, los aficionados, frustrados, expresaron su malestar con cánticos ("Ya no aguantamos más") y lanzando pirotecnia. El equipo también fue objeto de insultos. El capitán, Maximilian Arnold, describió la situación como "frustración pura".
"Actualmente no estamos al nivel de la Bundesliga"
Tras la derrota por 4-0 ante el VfB Stuttgart la semana pasada, Bauer ya había hablado de problemas internos. "La realidad es que necesitamos cambiar muchas estructuras, y el ambiente y la cultura dentro del club no están a la altura de la Bundesliga en este momento", afirmó el entrenador.
El Wolfsburgo ha encontrado la decisión de separar caminos "de todo menos fácil", aseguró el director deportivo, Pirmin Schwegler, en un comunicado. "Esperábamos poder darle la vuelta juntos. Pero tras analizar la situación global, llegamos a la conclusión de que el equipo necesita un nuevo impulso para asegurar la permanencia en la liga".
Hecking ya dirigió al Wolfsburgo entre 2013 y 2016. Durante su etapa, el club de la ciudad de Volkswagen conquistó la Copa de Alemania y la Supercopa. El pasado septiembre, Hecking fue destituido por el VfL Bochum, equipo de Segunda división. También fue contratado allí como "bombero" para evitar el descenso, pero no logró mantener al club en la Bundesliga.
Centro de partido: Wolfsburgo vs. HSV
