Firmó un buen partido, aunque las condiciones meteorológicas tampoco ayudaban. Flick dio descanso a Lamine, pero consideró que el centrocampista debía partir de inicio.
El encuentro estaba siendo complicado. El Slavia había golpeado con dos tantos y el Barça no tenía ni la ventaja ni los tres puntos en sus manos.
Sin un choque aparente de por medio, el '8' culé se lanzó al suelo con evidentes gestos de dolor. Dani Olmo fue el encargado de sustituir al isleño.
