Rüdiger había dado primero el susto, cuando un roce con Carreras había encendido las alarmas en el banquillo madridista. Minutos más tarde, la impetuosidad del isleño le jugó una mala pasada.
Con Rafa Silva fuera de la acción, Asensio y Camavinga fueron a por el balón, y en la disputa el español resultó especialmente perjudicado.
Tras cinco minutos de revisión médica, Alaba entró al campo en el minuto 77 para sustituir a su compañero, que ya llevaba un aparatoso collarín, mientras el equipo y la grada contenían la respiración ante la tensión del momento.
Según Miguel Ángel Díaz, de la Cadena Cope, el futbolista fue trasladado al hospital antes de que el partido finalizase.
