En verano de 2004, Josemi González, malagueño, malaguista y uno de los capitanes del primer equipo, dejaba la Costa del Sol para firmar con el Liverpool. Las primeras llamadas no le desvelaron qué proyecto se había interesado en él, lo que le confundía porque pensaba que tenía más sentido que le llamaran puertas nacionales. Al final, acabó en el Liverpool, donde, de la mano de Rafa Benítez, ganó la Champions League en una final inolvidable contra el Milan. En una entrevista concedida a BeSoccer, y que fue publicada este pasado miércoles, dedica varios pasajes a sus temporadas de 'red'. Así, toca desde su desarrollo en Gran Bretaña hasta la situación actual de Anfield y la posibilidad de que Xabi Alonso sustituya a Arne Slot en un futuro no muy lejano.
"Ese verano, estábamos allí, en pretemporada. Yo sabía que habían preguntado por mí Sevilla, Atlético de Madrid... Varios equipos: Valencia, que era con Rafa -Rafa Benítez-, pero bueno; Rafa, ahí, termina contrato y, en una semana, hace el cambio al Liverpool, pero es verdad que nunca piensas... Uno cree que le puede llegar algo a nivel nacional, pero fue muy chocante porque que te digan que el club lo tiene todo cerrado con un extranjero y tú, sin saber nada para, luego, saber que era el Liverpool, que Rafa había firmado allí... Para mí, un poco...", relató.
"Me generó muchas dudas porque yo no sabía idiomas, irte fuera; yo, ese verano, estaba recién casado, viviendo aquí, era uno de los capitanes del primer equipo... Muchas veces, empiezas a darle vueltas, pero bueno, lo mejor que hice y me ha podido pasar porque era el salto de calidad a un equipo 'top' a nivel mundial tanto de Europa como del mundo y creo que fue un poco bueno para el club, que cogió dinero. Todos los años, se vendía a un jugador y las cuentas se regularizaban y, para mí, fue un salto que, a día de hoy, lo agradezco que el club tomara esa decisión de venderme porque ha sido lo mejor que me ha podido pasar en mi carrera", confesó.

El primer español del Spanish Liverpool
A propósito de su adaptación, explicó: "Bueno, mira: allí, cuando llegas, eres uno más. La verdad es que ellos lo eran también. Lo que pasa es que, claro, yo fui el primer español que llega con Rafa. No había nadie. Con quien más trato teníamos era con el preparador físico; luego, el 'míster', que era otro escalón, pero yo llego el primero y, encima, me tuve que ir corriendo para hacer pretemporada en Estados Unidos de sopetón. De aquí, de Málaga, a Nueva York jugando un torneo con la Roma, con el Barcelona... Muy drástico todo, pero bueno, es lo que tú quieres como profesional: estar ahí, lo más arriba posible y era como una recompensa por todos esos años de sacrificio".
"Formamos un poco un cuarteto de españoles y la verdad es que, bueno, éramos todo el día con las parejas estando juntos el tiempo que estábamos allí porque jugábamos domingo-miércoles y no teníamos mucho tiempo para estar allí. La familia venía y se iba porque estábamos más tiempo concentrados que otra cosa, pero hicimos un grupo: desayunábamos, almorzábamos, merendábamos, cenábamos juntos. En seis meses, los conocías a todos como tus hermanos con esa confianza que generas porque compartes tanto tiempo al día que vas hablando, vas hablando de tu vida, de todo lo que ha ido", agregó.
"La verdad es que esos meses me costaron, pero, por la ayuda de ellos, porque yo era el único que no hablaba inglés; entonces, muchas veces, me lo tenían que traducir y es verdad que el cuerpo técnico... Rafa era muy pesado con ese tema: ellos no querían que los españoles estuviéramos juntos en el vestuario, en el gimnasio... (querían) que estuviéramos desvinculados para que no se generaran dos grupos, pero eso lo llevamos muy bien y el 'míster' nos llevó esa idea y, de primera hora, la cumplimos", se felicitó.
Una Champions League para el recuerdo
Más adelante, el físico torpedeó su continuidad, pero no le privó de colgarse la medalla de la Champions League, cuyos entresijos, para él, tienen mucho que ver con el destino. "Me lesioné en noviembre. Había jugado bastante, pero me llegó la lesión y empiezo a recuperarme y no terminaba eso. Era un médico externo, parecía que no era mucho tiempo, pero se alargó casi a seis meses, me tuve que venir a España; luego, me quedé aquí con Iván, que era mi amigo y la persona que siempre he tenido de confianza y empezamos a trabajar y yo llegué para el último partido de Liga, que pude jugar todo el partido, y para la final de la Champions", narró.
Centrado en esa final, verbalizó: "Yo creo que hubo muchos factores en el sentido de que ellos, al descanso, iban, en el túnel, celebrándolo. Todo eso, también, verlo cara a cara... un poco te duele mucho a nivel personal: ves que es una oportunidad que tienes de ganar, en tu vida, la Champions y se va en 45 minutos y verlos un poco a ellos celebrándolo... Nosotros nos fuimos para dentro con la gente cantando el 'You'll Never Walk Alone' aun perdiendo de tres. No sé, era un poco chocante, pero bueno, era un poco el destino".
"El 'míster' entró al vestuario, intentó modificar para irnos un poco arriba, pero que tampoco nos hicieran una sangría porque era salir arriba a jugártela. Con ese equipo, cualquiera te puede meter ocho en cualquier momento... La suerte, el destino... Arranca la segunda parte... Yo creo que hacer un gol rápido es como que nos activa. Ellos estaban con la cabeza como celebrándolo y nosotros llegamos, tuvimos la suerte de hacer ese gol de Gerrard y es como 'ahí está'. En otra jugada, llega el segundo, que tienes que tener ese golpe de fortuna y el otro equipo es como que se colapsó porque claro, al final, también es verdad que, con el 3-3, tuvieron a bocajarro una, un par de mano a manos, pero nosotros también tuvimos alguna, pero, muchas veces, en partidos así, el destino te juega para bien o para mal y ese día estaba para el Liverpool", concluyó.
Pasados los años, va tomando consciencia de la cantidad de filtros que cualquier deportista ha de dejar atrás para verse en la posición en la que, ahora, le guarda la eternidad: "La verdad es que, con el tiempo, cada vez le doy más importancia porque, muchas veces, la gente me comenta: 'Oye, si haces un filtro de todos los jugadores que hay para que llegue uno y juegue la final y la gane...'. Pues la verdad es que es muy difícil que vuelva a salir otro de aquí, del pueblo, con esa figura de poder jugar en un gran equipo y un título mundial, pero es difícil y le voy dando mucho valor conforme pasa el tiempo, conforme me hacen entrevistas".
El Liverpool actual
Preguntado por si ve al Liverpool actual candidato a ganar la 'Orejona', admitió que no es de los más positivos en el entorno 'red': "Hombre, es uno más, pero yo creo que la Champions... Está el Paris Saint-Germain; está el Madrid, que es su torneo; está el Barcelona, que va a estar ahí... Yo es verdad que el Liverpool de Klopp sí lo veía mucho más potente que el actual. Yo creo que el actual ya un poco ha perdido ese 'feeling' que tenía entre los jugadores y el entrenador. Es muy irregular a día de hoy. Ellos saben que no son favoritos como un Madrid, un PSG o un Barcelona".
Imaginando una potencial salida de Arne Slot a final de temporada y la opción de que Xabi Alonso vuelva a Anfield como entrenador, se mostró convencido de que es una conexión que terminará por darse: "Bueno, yo, igual que dije, en su día, que el destino... que el Madrid iba a ser uno de sus destinos con el tiempo, el Liverpool no sé si será ahora o en unos años, pero acabará porque, allí, es una persona que ha marcado una época; entonces, lo quieren mucho tanto dentro como fuera del club, pero sí que es una persona que la gente le tiene o dejó un legado allí, le tienen mucho cariño".
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