La final de la Copa de África parecía encaminada tranquilamente a la prórroga, pero en el largo descuento una falta de Diouf sobre Brahim Díaz provocó las protestas airadas del jugador marroquí. El árbitro dejó seguir, pero el VAR contactó con él y, tras revisar la jugada, el colegiado señaló penalti cuando el tiempo ya estaba cumplido.
Después, los jugadores senegaleses protestaron y, tras ser llamados desde el banquillo, decidieron abandonar el campo al considerar injusta la decisión.
Más tarde, Mané convenció a sus compañeros para regresar al terreno de juego. Brahim Díaz fue el encargado de lanzar el penalti, pero intentó una Panenka suave que no engañó a Mendy. Una acción que ha hecho aún más surrealista esta final, que finalmente se ha ido a la prórroga.
