Era una eliminatoria de la Copa de la UEFA que enfrentaba a dos equipos españoles. El resultado de la ida (1-1) lo dejaba todo para la vuelta en la capital, con el billete a cuartos de final en juego, y el conjunto rojiblanco fue capaz de imponerse para colarse entre los ocho mejores de la competición. Pero muy poco se habló de fútbol al día siguiente, cuando se confirmó el que sin duda es uno de los episodios más trágicos de la historia del deporte rey en España.
Aitor no llegaba a la treintena (28) cuando se desplazó a Madrid con el fin de disfrutar de un encuentro que se presentaba muy atractivo. El grupo de seguidores del cuadro txuri-urdin en el cual se integraba, antes ubicado en los aledaños del Vicente Calderón antes del choque, recibió el ataque inesperado de miembros del grupo ultra Bastión 1903. El peor parado, el mencionado Zabaleta, que fue apuñalado y acabó falleciendo en el hospital. El autor, condenado a 17 años de cárcel.
Ese episodio marcó un punto de inflexión en la relación entre clubes y radicales, pues hasta entonces había una mayor connivencia por parte de los dirigentes. Así se explica en el documental 'La liga de los hombres extraordinarios', de Movistar+, en el que varios expresidentes toman la palabra. En ese capítulo se reconoce, además, que la sensibilidad contra la violencia -física y verbal- aumentó de forma notable a raíz del trágico suceso.
En el seno de la Real, Aitor Zabaleta está muy presente: da nombre a una de las gradas de Anoeta y, también, ha sido protagonista de numerosos tifos. A los más veteranos les marcó y los nacidos en el actual siglo, quizá salvo los más pequeños, ya lo conocen. Y este sábado, con el reencuentro entre ambos equipos por la final de la Copa del Rey, vuelve a la memoria un hecho que nunca debió ocurrir. En La Cartuja faltará un hombre que hoy tendría 55 años, pero su espíritu vive.
