La Real Sociedad vive al borde de regresar a la final de la Copa del Rey. San Sebastián vestirá sus mejores galas (21:00) para la vuelta de las semifinales con el 0-1 a favor de la ida en San Mamés. Beñat Turrientes marcó la diferencia, pero Gonçalo Guedes se la regaló. Y el derbi vasco está en los pies del portugués.
El 'fenómeno Matarazzo' ha conllevado grandes beneficiados en el Reale Arena. Entre ellos, el agitador de las batallas regionales. En los tres encuentros de esta temporada frente al Athletic Club, el luso ha marcado o asistido. En el 3-2 del 1 de noviembre. En el 1-1 del 1 de febrero. Y también en la primera disputa del 'k.o.'.
En el primer cara a cara, Gonçalo Guedes respondió al 1-1 momentáneo de Gorka Guruzeta con el 2-1 provisional. Se plantó en área rival, se olvidó de Aymeric Laporte con un control orientado letal y superó a Unai Simón con el exterior de su diestra. Una belleza de quilates, aunque incomparable con la de San Mamés.
Como si dominara la pelota vasca
El reloj de 'La Catedral' lucía el minuto 37, cuando el '11' hizo como si dominara la pelota vasca. Carlos Soler sacó de esquina en corto, Sergio Gómez le sirvió el esférico y, desde la otra punta de Bilbao, asestó un latigazo lejano que se coló por el primer palo. Ese 0-1 era su último recuerdo hasta que llegó la Copa del Rey.
Una vez más, Gonçalo Guedes puso el patio del archienemigo patas arriba colocando el lazo en el regalo para Beñat Turrientes. Álex Padilla le derribó, pero su toque de vaselina fue suficiente. El destino del derbi vasco lleva estando en los pies del portugués todo el curso. Y la final de la Copa del Rey pasa por sus botas.
