El Espanyol no levanta cabeza. La Copa del Rey, en lugar de ofrecerle a los pericos un aire de tranquilidad, se ha convertido en una ventisca cargada de malas noticias y del cese de Manolo, un entrenador capacitado, que ascendió al equipo a Primera y que le mantuvo ahí durante dos temporadas pero que no ha logrado enderezar el curso en el amanecer de la 2026-2027.
La salida de Manolo González llega en medio de una profunda crisis deportiva. El Espanyol ocupa la 18º posición de LaLiga, con apenas ocho puntos, y acumula cinco jornadas consecutivas sin conocer la victoria, en las que únicamente ha conseguido un empate. Los números del conjunto catalán durante 2026 reflejan su delicada situación, con solo cuatro triunfos en 31 encuentros ligueros. La reciente derrota ante el Racing de Santander (2-1) ya había dejado al entrenador contra las cuerdas, antes de que el tropiezo copero precipitara su despedida.
Manolo González abandona el banquillo del Espanyol después de haber protagonizado una etapa importante en la historia reciente de la entidad. El entrenador, que asumió el cargo en marzo de 2024 procedente del filial, consiguió devolver al equipo a Primera División y mantenerlo posteriormente en la máxima categoría. En su comunicado oficial, el club agradeció su dedicación y compromiso durante estos años, mientras la dirección deportiva afronta ahora la búsqueda de un sustituto capaz de revertir la dinámica negativa y alejar al conjunto barcelonés de los puestos de descenso.
