Centro de datos del Always Ready-Guabirá
Las amenazas habrían tenido lugar en el marco del partido que el Guabirá jugó el domingo en casa del Always Ready, que pelea la punta del campeonato local con Bolívar. Los visitantes cayeron por 6-0.
A los 35 minutos del primer tiempo, el portero boliviano Manuel Ferrel ya había recibido tres tantos. Entonces hizo señas para pedir la sustitución, que no tardó, y la primera parte acabó 5-0.
Su entrenador, Leonardo Eguez, percibió que algo extraño sucedía con sus dirigidos y les reclamó airadamente en el vestuario durante el entretiempo, según contó a medios locales.

Los jugadores le revelaron en ese momento que el guardameta, su esposa y su madre habían sido amenazados de muerte y que por esa razón estaban jugando por debajo de su nivel.
"Tenía que dejarse hacer tres goles o pagar una suma de dinero porque tiene una deuda pendiente con una gente", dijo el técnico al diario El Deber.
"Fue un ambiente muy duro"
"Los jugadores empiezan a llorar, uno empieza a gritar. Fue un ambiente muy duro", agregó.
El preparador aseguró también que antes de regresar al campo tuvo que ajustar a contrarreloj la estrategia del partido para no sufrir una derrota peor.
L. Eguez aseguró que, tras el duelo, acudió a la Fiscalía para presentar una denuncia.
Sin dar más detalles, el presidente de la Federación Boliviana de Fútbol y exmandatario de Always Ready, Fernando Costa, sostuvo que "las autoridades correspondientes" fueron informadas de la situación para que encuentren a los autores.
El portero del Guabirá, escuadra de la ciudad de Montero, en el departamento de Santa Cruz (este), no se ha pronunciado hasta el momento.
Guabirá, campeón boliviano en 1975, marcha noveno entre 16 equipos que participan en la liga local. Tiene 26 puntos en 19 partidos. Bolívar y Always Ready luchan por el liderato. Cada uno tiene 42 unidades e igual diferencia de gol.
