Rodri, una vez que ha dado el sí al Barcelona y ha dejado claro al Manchester City que no quiere jugar nada más que en el Camp Nou como local, está esperando que el conjunto azulgrana cierre cuanto antes el acuerdo.
Apurando sus últimos días de vacaciones, no quiere tener que incoporarse al club cityzen y luego hacer las maletas de nuevo para marcharse. Ni tampoco quiere que se convierta en un culebrón, como lo fue cuando era el Real Madrid el que mostraba interés en él.
Con la primera propuesta del campeón de Liga de apenas 45 millones de euros, el Barça tendrá que rascarse mucho más el bolsillo, pues el Manchester City respondió indicando que su valoración distaba mucho de esa cifra. Desde Inglaterra calculan que esa cantidad sería de 70 millones de euros.
Lo que está claro es que la nueva propuesta azulgrana se tendrá que acercar mucho más a ese precio para obtener el sí del City.
