La Finalissima entre España y Argentina corre serio riesgo de no disputarse

Trofeo de la Finalissima, junto a la Copa del Mundo y la Copa América
Trofeo de la Finalissima, junto a la Copa del Mundo y la Copa AméricaJosé Luis Suerte / Alamy / Profimedia

En las próximas horas debería haber un anuncio oficial sobre la celebración o no del desafío entre el campeón de Europa (España) y el de América (Argentina), que estaba previsto inicialmente para el próximo viernes 27 de marzo. Es decir, dentro de dos semanas.

Es el partido que todos los aficionados al fútbol llevan tiempo esperando. Cuando parecía que se iba a hacer realidad, después de que fuera muy complicado encontrar una fecha, la guerra de Oriente Medio ha cambiado por completo el panorama.

Descartada la sede inicialmente. Doha, debido a que en los últimos días han caído drones y misiles balísticos en la capital de Catar procedentes de la República Islámica de Irán, el objetivo era buscar una sede alternativa.

En las últimas horas, todo hacía indicar que la Finalissima se disputaría en Madrid. El estadio Santiago Bernabéu era la sede perfecta por su capacidad, con más de 84.000 espectadores. Pero también por la gran comunidad argentina que reside en España, por el hecho de que la mayoría de los futbolistas de ambas selecciones juegan en Europa y también por la experiencia que tienen tanto Madrid como España en la organización de grandes eventos de manera satisfactoria.

Sin embargo, cuando todo parecía hecho, la AFA se ha negado a jugar en el Bernabéu. Su presidente, Chiqui Tapia, ha propuesto el Monumental de Buenos Aires como sede, algo que no parece convencer a la RFEF, que cree que Argentina no está interesada en que el choque se celebre.

La anterior edición, la primera de la era moderna de la Finalissima, se disputó en suelo europeo, concretamente en el estadio de Wembley, en Londres. En aquel encuentro, Argentina se impuso a Italia por 3-0. En esta ocasión, descartada la opción de Catar, Europa aparecía como la opción más viable, y a lo largo de las últimas fechas han aparecido posibles ciudades candidatas como Roma, Lisboa, Milán o Londres. Pero la falta de acuerdo podría dar al traste con el partido.

Las dudas de Argentina

Las dudas sobre la celeberación del desafío vienen desde atrás. Sin ir más lejos, en diciembre de 2025, en el sorteo del Mundial, Lionel Scaloni se mostraba escéptico al respecto: "No sabemos si se jugará", afirmaba.

En el ambiente puede pesar el recuerdo del 6-1 que España le endosó a la albiceleste en 2018 en el Metropolitano, a pocos meses del Mundial de Rusia, si bien ambas selecciones terminaron quedando apeadas en octavos de final. El riesgo de caer derrotado ante un rival directo, a las puertas del mayor evento del fútbol de selecciones, podría incomodar en ciertos ámbitos. 

También el hecho de que el montante económico que generaba la disputa del encuentro en Catar ya no esté sobre la mesa y las disputas internas entre jugadores de la selección argentina y el presidente de la AFA, tras el polémico amistoso frente a Angola, podrían influir en que desde el país sudamericano no estén por la labor de disputar el choque. Por si esto fuera poco, Chiqui Tapia está sisendo investigado por haber recibido supuestamente mordida a través de envíos en cajas, sobres y remesas encargados a la sede de la AFA.

El caso es que si el partido se aplaza, no habría muchas fechas disponibles para que el campeón de Europa y el de América se enfrenten. Marzo de 2028, siempre y cuando España no juegue la repesca de acceso a la Eurocopa de Reino Unido e Irlanda, sería el siguiente hueco disponible, por lo que todo hace indicar que si finalmente se cancela el evento, no tendrá lugar.

Esta circunstancia genera mucha preocupación en Luis de la Fuente. El seleccionador nacional sabe de la importancia de esta ventana para preparar el Mundial y el hecho de medirse a Argentina era una una extraordinaria prueba a tan sólo tres meses del inicio de la cita norteamericana.