Centro de datos del Atlético-Mallorca
El conjunto rojiblanco, todavía invicto en el campeonato doméstico desde el cambio de año, parece estar lejos de esa lucha por el título en la que Real Madrid y Barcelona tienen un lugar reservado. Para tener opciones, sin duda, ganar este tipo de encuentros es una misión obligatoria, de la misma forma que afianzarse en casa es clave de cara al duelo por la tercera plaza con el Villarreal, que ahora está de capa caída.
Los insulares, por su parte, llegaban a la capital dispuestos a dar continuidad a la victoria contra el Athletic Club de Bilbao y absolutamente encomendados a su delantero Vedat Muriqi, autor de 14 de los 24 tantos del equipo bermellón. El propio ariete kosovar fue el primero en intentarlo, mediante un cabezazo desviado, en los compases iniciales del choque, aunque los anfitriones tardaron poco en entrar en calor y mandar.
De las críticas a los goles
Julián Álvarez, que ya ha igualado su peor racha sin anotar en un campeonato liguero (10 jornadas consecutivas, algo que ya le ocurrió allá por la primavera de 2024, cuando aún militaba en el Manchester City), se mostró activo y móvil. Con sensaciones cada vez mejores, el Atlético probó fortuna en una triple ocasión que encumbró a Leo Román: rechazó el tiro de Alexander Sorloth, luego frenó a Giuliano Simeone y al final evitó el quiebre de Pablo Barrios.

La cuarta intervención del meta ibicenco fue sensacional a la vez que inútil, ya que el brutal remate de Marcos Llorente acabó en las botas del '9' colchonero, ubicado en el sitio correcto para empujarla (22'). Al contrario que en otros partidos, los hombres de Diego Pablo Simeone siguieron apretando en busca de una segunda diana, de esas que cotizan al alza. Aunque hubo actitud y ganas, faltó cierta frescura para ampliar la cuenta antes del paso por vestuarios.
El Atleti, sin rival en su casa
Nada cambió después del descanso, pues los del Metropolitano dejaron atrás por completo la recurrente estrategia de especular con el resultado y rondaron el área contraria permanentemente. Necesitaba el cuadro insular un estímulo, algo distinto, y la entrada de Jan Virgili, suplente por sorpresa, parecía la mejor de las ideas. Antes, sin embargo, llegó la salida de un Álex Baena que aún está lejos del nivel ofrecido en el Villarreal. Nico González, el elegido.
Arrasate también entendió que necesitaba mover el equipo y sacó del campo a Joseph para introducir al canterano del Barcelona cuando ya se había superado la hora de juego. El Atleti, a lo suyo, rozó el segundo a través de un tiro desviado de Barrios y otro intento de Sorloth, que dejó su puesto justo antes de que Muriqi disfrutara al fin de una oportunidad a raíz de un buen centro y un cabezazo que no encontró portería.

Una combinación entre Llorente y Giuliano por el costado derecho se tradujo en el definitivo 2-0: un golpe de suerte, y nunca mejor dicho, hizo que el Mallorca dijera adiós a cualquier posibilidad de puntuar. Morey, que acababa de ingresar en el verde, despejó a la cara de su compañero David López y el cuero se introdujo en la red. Del infortunio se pasó luego al gran chicharro de Almada, revulsivo, gracias a un señor zapatazo desde dentro del área tras escabullirse de los zagueros (87').
Jugador Flashscore del partido: Alexander Sorloth.
