Centro de datos del Levante-Oviedo
Después de unos días marcados por el encuentro frustrado entre Argentina y España, los dos últimos clasificados encaraban su particular Finalissima en la durísima carrera por la salvación. El ganador iba a seguir igualmente en zona roja, pero perder frente a un rival tan directo era sinónimo de tragedia. Las oportunidades son cada vez menores y, además, el inminente parón de selecciones lleva a los clubes a no jugar hasta abril.
El pase de Javi López ya tenía su aquel, pero la alarmante falta de tensión de David Costas hizo posible que Carlos Espí se hiciera con el balón y sorprendiera a Aarón Escandell en los compases iniciales. Algunos aficionados estaban aún buscando su asiento cuando el equipo local ya se había adelantado en el marcador. Un nuevo error del lateral zurdo pudo traducirse en el tanto de Jon Ander Olasagasti, solo frenado por el travesaño.
De la sentencia a la igualada
Apretaban los granotas por medio de Kareem Tunde, siempre activo por la banda izquierda. Y después de dejar pasar alguna que otra oportunidad, con el meta visitante como protagonista con una brillante intervención, el espigado ariete del Levante cazó un rechace en el área pequeña y dio forma a su doblete particular a los 25 minutos. Por los asturianos, un tiro al larguero de Nacho Vidal y poco más... hasta que Ilyas Chaira dio esperanzas a su equipo con un gran testarazo en el 44'.

Había desperdiciado antes Espí una situación idílica para el 3-0, y seguramente se acordará de esa acción cuando trate de conciliar el sueño por la noche. Sin embargo, lo que acabó llegando para sorpresa de todos fue un estúpido penalti de Dela, que agarró a Viñas mientras se caía. El propio delantero uruguayo se encargó de convertirlo, si bien Mathew Ryan estuvo a punto de detener el lanzamiento. Vaya final de primer tiempo, contra todo pronóstico.
Un golpe definitivo
Los granotas, que reclamaron una pena máxima justo cuando ya se intuía el descanso, se volvieron a adelantar con algo de fortuna gracias a un chicharro de Losada, luego lesionado. El desvío involuntario de Sibo lastró a los carbayones, de nuevo obligados a remar contracorriente. Tras lo visto antes, eso sí, todo podía ocurrir por improbable que pareciera. Almada, entre frustrado y resignado, recibió una tarjeta amarilla por reclamar -con razón- que Olasagasti debía ser amonestado.

Cazorla se incorporó al verde con el objetivo de impulsar a un Oviedo bastante alicaído que protagonizó algún que otro acercamiento de lo más insulso. No fue el único cambio que hizo Almada, ya que también sumó a Forés, ovacionado por la afición debido a su colaboración -cinco dianas- en el ascenso a la máxima categoría del fútbol español. Ni la acumulación de futbolistas ofensivos ni el largo descuento evitaron la derrota, al contrario, pues Romero convirtió el definitivo 4-2.
Jugador Flashscore del partido: Carlos Espí.
