El Andorra, que tiene cerrada la permanencia en Segunda División y busca un milagro en las últimas jornadas que le meta en el Playoff de ascenso, tiene problemas extradeportivos en los juzgados con el que fue su entrenador entre los años 2020 y 2024.
Y es que la entidad andorrana sigue manteniendo un enfrentamiento con Eder Sarabia por no haber abonado todavía el finiquito dictado por la justicia tras la destitución del preparador bilbaíno en marzo de 2024. Un pagó que se cifró en 611.061 euros en concepto de compensación, más 18.913 correspondientes a vacaciones no disfrutadas.
Dicha sentencia, dictada por el Tribunal Superior de Andorra, benefició enormemente al entrenador respecto al fallo inicial, que fijó la indemnización en 175.370 euros más intereses por despido improcedente, cuando el denunciante solicitaba 780.000.
Y es que, la justicia estimó que la cláusula que garantizaba el cobro del salario acordado hasta junio del 2025, cuando finalizaba el contrato, era completamente válida.
Sin embargo, el Andorra de Gerard Piqué ha decidido hacer caso omiso a la obligación de pago y podría enfrentarse a importantes medidas disciplinarias en caso de que Sarabia reclame a la Federación, que podría impedir a los del principado fichar.
