Viviendo sus últimos coletazos como futbolista –aunque aún no lo ha confirmado oficialmente– no tiene demasiados motivos futbolísticos para alegrarse el bueno de Cazorla. Pero sí personales cuando se encuentra con quienes llegó a compartir vestuario y vivencias inolvidables en su carrera deportiva. Además, por supuesto, de que no hay estadio que no le despida con aplausos, al estilo de lo que en su día ocurrió –con la excepción de San Mamés– con Iniesta.
El caso es que este domingo 3 de mayo Santi Cazorla se volverá a ver las caras con Manuel Pellegrini, el entrenador que lo dirigió en el Villarreal y en el Málaga, y con el que vivió momentos irrepetibles antes de marcharse a la Premier League.

En ese mismo Málaga también hizo buenas migas con Isco Alarcón. El de Arroyo de la Miel ya está de vuelta después de una temporada que se ha pasado casi en blanco por dos graves lesiones, pero en la que quiere recuperar sus buenas sensaciones ayudando a que el Betis amarre la quinta plaza. Aunque sea a costa de hacer sufrir más a su amigo asturiano.
Otro ex del Málaga con el que vivió grandes momentos, aunque en el Villarreal, fue Pablo Fornals, en la temporada 18/19, al final de la cual, éste fue traspasado por el submarino amarillo al West Ham.
En el Arsenal y en la Roja
Y hay más. En una longeva trayectoria como la de la leyenda carbayona, Cazorla tiene más abrazos que repartir. Como con Héctor Bellerín, con quien compartió muchos días de entrenamientos y partidos en el Arsenal.
O en la selección española, donde alguna concentración coincidió con Marc Bartra, Diego Llorente e incluso con Adrián San Miguel, que no llegó a debutar pero sí fue convocado en la época de Julen Lopetegui.
Sin olvidar, por supuesto, aunque ya esté retirado, la amistad que forjó también en el Málaga con Joaquín, ahora uno de los consejeros y accionistas del Real Betis Balompié.
