P: Empezamos con ese penalti maldito que siempre le acompaña, luego le daremos un sentido más positivo también a la entrevista. Pero me sorprendió que todavía tantos años después, uno todavía se sigue emocionando. Especialmente, viendo ese penalti errado (ante el Hércules en la 2007-2008, lo que supuso el descenso del Cádiz a Segunda B) que no había tenido la oportunidad incluso de verlo con detenimiento, ¿no?
R: Sí, yo creo que en esta vida, no sé si afortunadamente o desgraciadamente, las cosas malas prácticamente parecen imborrables. Y a las cosas buenas no se le dan el valor que tienen que tener. Al final somos personas y cadista en mi caso desde pequeño.
Ese penalti a mí me dolió muchísimo, me tiene marcado de por vida. Está claro que es una cosa que no me puedo quitar, una de las que aprendí muchísimo en mi carrera futbolística. Me quedo también con lo bueno que pasó, pero sí que es verdad que ese penalti está ahí y yo no puedo borrarlo, ya que es una cosa que a mí me marcó negativamente. Pero también te digo que me hizo más fuerte para lo que me esperaba por delante. Me hizo madurar muchísimo, me hizo ver las cosas de diferente manera.
P: Y además quedó constatado cuando los compañeros de Canal Sur le mostraban esas imágenes, ese vídeo. Y fíjese, Abraham, que luego, al final, con el paso del tiempo, al Cádiz le ha ido bien, cuatro temporadas consecutivas en Primera División. No obstante, ahora está en Segunda luchando ahí por tratar de evitar el descenso. Pero eso es algo que se queda para uno, ¿no?, independientemente de lo que luego ocurra con el club, y en este caso le ha marcado de por vida, ¿no?
R: Sí, porque al final no es lo mismo que tú falles un penalti o lo metas, ¿no? Y con una subida de categoría o bajada de categoría y seas de otro equipo, ¿no? Y eso no lo vas a sentir nunca igual. Si lo sientes... Yo lo siento así porque he sido cadista desde pequeño, llegué al Cádiz con 16, 17 años y me fui con 27, 28.
Me he hecho futbolista y me he hecho hombre. Desde pequeño ya iba a ver al Cádiz al Carranza. Entonces, no te puedo explicar lo que uno siente siendo del club y marcando o errando un penalti de estas características, ¿no?
P: En sentido positivo, para usted le queda también ese ascenso a Primera División en Chapín, ¿no?
R: Sí, tuvimos prácticamente dos ascensos en tres años, desde Segunda B a Segunda, que también de Segunda B a Segunda marco el penalti del ascenso en Las Palmas, con dos penaltis anteriores en liguilla, con el Barça B y el Logroñés. Ese año marqué tres penaltis.
P: Era muy goleador, ¿no? Creo que ha anotado más de 70 goles en su carrera, siendo central.
R: Sí, sí. La verdad es que me lo tomé como un reto personal cuando empecé de central y cuando jugaba también de mediocentro, porque de central empecé a los 23 años. Intentaba aprovechar la oportunidad cuando subía con una falta, que para mí era la última jugada del partido y me lo tomaba así, me lo tomaba de esa manera. Era un futbolista muy efectivo en el remate porque claro, para marcar ese tipo de goles, yo tenía a lo mejor una ocasión cada tres, cuatro partidos. Tenía que meterla.
Yo no tenía ocasiones todos los partidos. Entonces, en ese caso he sido muy efectivo a la hora de tener un remate o a la hora de tener una ocasión de gol. Y sí, he hecho goles en todos los equipos, en el Cádiz, en el Hércules, en el Cartagena, en el Sabadell, en Israel también he hecho 10 ó 12 goles. Y, bueno, al final todos ellos suman 70 ó 72.

P: Volviendo a esa temporada 2007-2008 en la que falla el penalti, nos encontramos ahora con un Cádiz que está prácticamente en la misma tesitura, ¿no? Porque el Cádiz suma 42 puntos en la jornada 33, igual que esa temporada donde se acabó descendiendo. Tiene por delante a Andorra, Sporting de Gijón, Las Palmas, Cultural, Deportivo, Castellón, Leganés y Racing de Santander.
¿Cómo ve al equipo? ¿Cómo ve la situación que hay, el murmullo? También hombres señalados como Suso, Ontiveros, Álex Fernández, el cambio de entrenador, Sergio que parece que no termina de dar con la tecla. ¿Cómo está viendo y qué le llega también del entorno cadista, de sus amigos, de los aficionados, de cómo ven a este Cádiz?
R: Claro, yo lo veo a la distancia, tengo amigos futbolistas, tengo amigos dentro del vestuario. Conozco a muchísimos aficionados que van todos los domingos al Carranza, que es una pena que vaya tan poca gente en este tipo de situaciones, porque nunca había visto yo el estadio tan vacío. En mi vida lo había visto así.
Y desde la distancia te puedo decir que la gente, sobre todo estaba o los cadistas estamos muy preocupados por este tipo de derrotas. Tú puedes pelear un partido o perder un partido, en este caso, pues teniendo más ocasiones que el rival, siendo superior, que no hayas tenido suerte de cara a gol, que todo lo que genera a lo mejor te falte esa efectividad, pero que lo poquito que te lleguen, pues te penalice. Pero en ese caso las sensaciones son buenas y sabes que eso al final va a revertir la situación.
Lo que más preocupa a los cadistas, es el cómo de la situación. Al final, son equipos que te están sometiendo, equipos que te están creando muchas ocasiones de gol, que tú no eres capaz de llevar el peso del partido, de tener el partido controlado con o sin balón. Y, eso es lo que más preocupa, de lo que se habla, de las sensaciones. Lo que digo yo siempre, el cómo, ¿no? El cómo pasan las cosas. El porqué pasan las cosas. Eso es lo que más preocupa, que ahora mismo el cómo, no te invita a ser optimista.
P: Centrándonos en su figura, ahora como entrenador, Abraham, después de un paso por Gibraltar, ha llegado al Antequera de la Primera Federación, donde el equipo estaba abajo, consiguió remontar el vuelo, incluso meterlo en play-off. Ahora le pillamos en un pequeño bache de tres derrotas. Con el Antequera, está dando también un paso más como entrenador. Porque es cierto que el foco que hay en Gibraltar, aunque allí has jugado previa incluso de, de competiciones europeas, no es el mismo que entrenar en España en una categoría ya prácticamente profesional como la Primera Federación.
R: Sí, no tiene nada que ver. Allí en Gibraltar pues teníamos una serie de partidos de alta competición. Realmente para jugarte la Liga con el Lincoln, con el Europa y alguno más. Y después las previas de Conference League, pues el subcampeón de Irlanda, de Irlanda del Norte o cuando pasabas de ronda, equipos como el Slavia de Praga que nos tocó o el Glasgow Rangers. Pero claro, no tiene nada que ver. Aquí es semana tras semana, a cara de perro, con equipos que todos se están jugando algo.
P: Y además estamos viendo cómo cualquiera le gana a cualquiera.
R: Sí, esta semana mismo el Betis B ya ganó 1-3 en el campo de, del Sabadell. Sabemos la dificultad que tiene la Liga. Cuando me hablan de enfrentamientos directos hace cinco, seis o un año, yo decía: ¿Qué enfrentamientos directos, somos todos? Todos nos estamos jugando ahora mismo cinco, seis, siete equipos, ocho equipos.
P: Y más en esa recta final.
R: Claro, que matemáticamente ni tienes el play-off, ni tienes la permanencia. Entonces, enfrentamiento directo hay todos los domingos. Y entonces tienes que estar muy activo, no puedes dormirte, ni pensar mucho en lo que ha pasado. Tienes que hacer un análisis profundo, autocrítica, autoexigencia y mirar hacia adelante porque la semana siguiente tienes otro equipo por delante, de tu nivel o superior a ti.
P: Salvando al Cádiz, el Hércules ha sido de los equipos que en su carrera también más le ha marcado, ¿no, Abraham?
R: Sí, Alicante. El Hércules me ha marcado muchísimo porque estuve tres años después de Cádiz. Pues, en España es el equipo en que más tiempo he estado, tres temporadas. Tres temporadas, para mí, magníficas, dos en Segunda División y una en Primera División, con un ascenso histórico, que creo que en los últimos 20 o 30 años, es el único año que ha estado en Primera División el Hércules.
Una ciudad que ya me trató muy bien como futbolista, me trató muy bien el último partido cuando estuve allí. Y es un equipo al que le deseo lo mejor para el futuro. Porque es un club, una ciudad y una afición que se merecen estar mucho más arriba.

P: Ahora, como entrenador, le vemos poco a poco ir progresando, tras el salto de Gibraltar a la Primera Federación. ¿Entraría dentro de sus planes o en el horizonte como sueño, dirigir algún día al Cádiz?
R: Es algo que creo que cualquier cadista, cualquier futbolista o cualquier jugador de Cádiz que es cadista quiere jugar en el Cádiz. Y cualquier entrenador de Cádiz que es cadista quiere ser entrenador del Cádiz, eso está claro, yo no te puedo decir que no.
Es un sueño que tengo ahí en la cabeza, cuando llegue el momento y se puedan dar las circunstancias, entrenarlo. Sé que es muy difícil, sobre todo porque soy de aquí, porque soy de Cádiz y eso es lo que tenemos, una presión extra y una autopresión que yo tendría, ¿vale?.
Porque al final es como lo del penalti, ¿no? Un sentimiento especial hacia tu equipo. No vas a un equipo porque tenga una mejor oferta económica. Yo me he movido muchísimo por sensaciones, más que por el tema económico, porque sinceramente, cuando salí del Cádiz me fui perdiendo dinero al Hércules, cuando me fui del Hércules me fui perdiendo dinero al Cartagena.
Pero claro, el Cádiz es que no se puede rechazar. Y sería muy bonito. Y creo que sería muy intenso, porque al final es el Cádiz y todos coinciden en el Cádiz. Bueno, tú lo estás viendo ahora mismo, las coincidencias que tiene. Y que no es fácil. Ya lo decía yo cuando era futbolista, que jugar en el Cádiz no es fácil. Es muy bonito cuando las cosas van bien, pero muy duro cuando las cosas no van bien. Hay que estar muy preparado psicológicamente. Hay que estar muy preparado en todos los sentidos para ser futbolista del Cádiz y para ser entrenador del Cádiz.

P: Para cerrar ¿cómo ha visto este cambio, este giro de destituir a Gaizka Garitano, la llegada de Sergio, que parece que empezó bien con esa victoria en Miranda de Ebro, pero que ahí se acabó prácticamente ese resurgir, no? Porque desde entonces no ha conseguido de nuevo sumar de tres en tres el Cádiz y lo hemos visto poco a poco meterse en la zona peligrosa.
R: Yo te puedo hablar, lo que te digo, desde fuera. En los últimos dos o tres años, al Cádiz le ha faltado tener una identidad como equipo. Y al final ha habido muchos cambios de entrenadores. Desde que se fue Cervera, la primera época de Sergio González fue muy buena, que es cuando mantuvo al equipo en Primera División y a mí me encantó. Creo que es la época que mejor ha jugado el Cádiz al, al fútbol y es el juego que me gusta a mí.
Después, ya creo que le ha faltado esa identidad. Es difícil ver al Cádiz tres partidos seguidos iguales. El control del partido, ya te digo, con balón o sin balón, que tú te sientes identificado con el equipo, ¿no? Yo eso es lo que he percibido y además lo he dicho infinidad de veces en directo, que yo echo en falta eso.
Y, claro, en la situación que está, el cómo, hablamos de las cosas, como te digo, el cómo de cómo está perdiendo, es preocupante. Ojalá tenga un resultado positivo, que creo que va a liberar muchísimo a los jugadores, muchísimo a la mente, la gente va a ver las cosas de diferente manera. Ahora mismo lo veo como que es imposible ganar un partido, pero hay que ser fuertes mentalmente, estar unidos más que nunca, hacer una autocrítica, no perder la autoconfianza a nivel individual. Eso yo creo que eso es primordial.
Yo se lo digo a mis jugadores ahora mismo, que tenemos tres resultados que no son positivos y que merecemos mucho más, pero son situaciones diferentes, ¿vale? Del cómo se está perdiendo o el cómo se está ganando.
