Centro de datos del Osasuna-Barcelona
Para ser campeón este mismo fin de semana, la primera condición era ganar en El Sadar. Aun así, Flick no quiso arriesgar con Raphinha, al que dejó en el banquillo, confiando en el tridente Roony-Lewandowski-Olmo para derribar el muro que iba a colocar Lisci en torno a Sergio Herrera. El guion se lo sabía hasta el peor estudiante: posesión y paciencia azulgranas, y balones en largo y contragolpes de un Osasuna con aspiraciones europeas.
Fueron los locales quienes golpearon primero con su idea, pero Cubarsí estuvo atento para no dejarse recortar por Raúl Moro, igual que Gerard Martín estorbó a Budimir. Entre medias, la réplica la puso Lewandowski, con un remate alto dentro del área. Luego llegó un disparo frontal de Roony que blocó seguro el portero. Eran los primeros escarceos ante las porterías contrarias hasta que llegaron, ya superada la media hora, las verdaderas ocasiones.

Budimiradona
El gol casi lo consigue de rebote el Barça en un córner que pareció un pinball. Por juego, sin ritmo, no le daba. Y además, perdía demasiados balones que permitían a Osasuna correr. Fue Budimir quien pudo aprovecharlo en dos jugadas seguidas. Primero, con una acción 'maradoniana' que el palo impidió coronar; y justo después, con un zurdazo marca de la casa que obligó a Joan García a sacar su gadgeto brazo.
A Flick no le gustó nada lo que vio, pero tras el descanso aún le dio una oportunidad a sus titulares. Y estos le respondieron positivamente. Sólo la altura de Catena, y cierto milagro, impidió que Dani Olmo abriera el marcador. Era otro Barça más profundo, vertical e intenso que asedió al enemigo sin cesar. Sin embargo, a la hora de partido, Herrera seguía con el candado echado. Buscó la llave entonces el equipo culé con una triple sustitución: Ferran, Rashford y De Jong, al campo.

LewanGOLski y el Tiburón
Hubo más presencia en el área navarra, mas también más espacios para correr. Y una que tuvo Rubén García sembró el pánico en los catalanes. El otro García, Joan, hizo de las suyas para negarle la alegría. Fue apenas un aviso. Enseguida retomó el mando, el control... y aunque tardó lo suyo, encontró el camino para lograr su objetivo. Un centro de Rashford, hoy extremo derecho, y un testarazo imparable de Lewandowski para colocar el 0-1.
La euforia se desató en el bando blaugrana. Y más aún cuando Ferran hincó su mandíbula en la portería osasunista con el 0-2 a pase de Fermín. El Tiburón ha recuperado su olfato y en el mejor momento posible.
Pero Osasuna no se rinde tan fácilmente ni ha llegado con posibilidades europeas al rush final de la temporada por bajar los brazos antes de tiempo. Y cuando la afición visitante cantaba aquello de 'campeones, campeones', sacó su orgullo y consiguió recortar gracias a Raúl García de Haro en el minuto 89. Se levantó entonces El Sadar, que creyó en el empate. Mas no lo consiguió y el Barça está a nada de volver a ganar el título de Liga.

Jugador Flashscore del partido: Pedri (Barcelona).
