Manor Solomon (26) señala que le sorprendió su llegada al club castellonense en una entrevista con Sport 5. "En cuanto llegué allí. Cuando vienes de Inglaterra, donde todo está perfectamente organizado… En cuanto firmas, recibes mensajes del responsable de prensa, del delegado, del médico… Estás muy arropado. En España nadie habló conmigo, salvo el entrenador, que hablaba inglés.
Menos mal que Pini Zahavi tenía a un israelí que trabajaba en España y me ayudó a organizarlo todo. De lo contrario, habría estado completamente solo. Y estamos hablando de un club que juega la Liga de Campeones. Así era la forma de trabajar allí".

Mensajes de odio
El internacional israelí revela el odio que ha sufrido procedente de algunos sectores. "En el Villarreal no sentí hostilidad. Es un lugar muy pequeño y allí a la gente no le importaba. Pero en España, desde el mismo momento en que firmé, recibí decenas o incluso cientos de miles de mensajes de odio: "Ojalá te quemes", "Ojalá te mueras", insultos dirigidos también a mi mujer. En el partido de Sevilla calenté delante de los ultras y no dejaron de insultarme ni un segundo. Me pusieron una bandera palestina delante de la cara y una bandera de Israel manchada de sangre".
Asimismo, Salomon señala el desprecio que le hizo un compañero del Villarreal. "No tienen ni idea de lo que nosotros estamos viviendo ni de lo que realmente ocurre. Si me preguntan, lo explico; siempre que no vengan con una actitud agresiva. En el vestuario había un jugador marroquí que no me daba la mano ni venía a abrazarme cuando marcábamos un gol. Es su decisión".
