Es imposible no verlo. Con su peculiar forma de moverse, Umar Sadiq tiene una silueta inconfundible. Fue un goleador eficaz en Segunda con Almería (38 goles y 13 asistencias en 74 partidos, culminando con el ascenso a la Liga en la 2022), hasta que una grave lesión de rodilla cambió su carrera en su segundo partido con la Real Sociedad en septiembre de la 2022. El nigeriano no ha convencido en los Txuri-urdinak y ha encontrado su nueva oportunidad en el Valencia. Tras regresar al País Vasco después de un préstamo de seis meses en la 2025 en la capital del Turia, ha vuelto este invierno, ya como fichaje definitivo por 5,5 millones de euros.
Sadiq es un tipo divertido y las cámaras suelen enfocarlo tanto en el campo como en el banquillo. El Día Después publica habitualmente clips con el delantero como protagonista. Durante una mascletà, esa explosión de petardos que se celebra cada día del 1 al 19 de marzo en las Fallas, el club ha ofrecido contenido con su mascota. En el balcón del ayuntamiento, apenas asoma la cabeza y el público lo ovaciona.
Y cuando SuperDeporte quiere reflejar el buen momento del club tras meses de dificultades, la portada es una foto de Sadiq al volante.
A pesar de todo, Sadiq puede desesperar en el campo. Contra el Deportivo Alavés el domingo por la noche (3-2), ha fallado casi todo. No ha logrado controlar ni los balones más sencillos, tampoco ha podido imponerse en velocidad (aunque es uno de los más rápidos del equipo) ni en los duelos. Sin embargo, ha terminado con una asistencia para Javi Guerra en el empate 1-1 y ha cerrado el partido con una jugada de potencia al estilo "Umaradona", con varios regates y recortes, antes de fallar el mano a mano ante Antonio Sivera.
Autor de 5 goles en 16 partidos de Liga la temporada pasada, Sadiq ha marcado en Copa del Rey (Burgos y Athletic) y en el derbi ganado en el campo del Levante (0-2). Ha sido titular por la ausencia de Lucas Beltrán, lesionado, y ha adelantado a Hugo Duro, máximo goleador del club esta temporada (8 tantos), quien ha entrado en el 74 y ha conseguido y transformado el penalti de la victoria en el tiempo añadido contra Alavés.
Lo cierto es que Sadiq aporta armonía a un vestuario unido, la verdadera fortaleza de un equipo hasta ahora muy limitado, sobre todo por las decisiones particulares de Carlos Corberán, cuya línea de trabajo es difícil de entender.
En el contexto actual, el buen ambiente de Sadiq basta para el club ché. Pero hará falta mucho más para asegurar la permanencia y afrontar la próxima temporada con algo de tranquilidad, un bien escaso desde que Peter Lim llegó al Valencia.
