Llegó como una gran promesa a un Girona que iba a debutar en la Champions League. 18 millones de euros se atrevió a pagar al Watford el club catalán en Asprilla con la esperanza, como ya hiciera con Savinho o Dovbyk de sacarle jugo deportivo y rédito económico en un par de temporadas.
Pero el paso del cafetero por Montilivi ha sido decepcionante. Nunca fue capaz de mostrar con regularidad en el campo su potencial, y Míchel, su técnico, fue perdiendo poco a poco la fe en él hasta el punto de que su concurso esta temporada ha ido a menos, como sus números. En 15 apariciones en LaLiga su contribución ofensiva ha sido nula: cero goles, cero asistencias.

Aun así, su caché en el mercado no se ha visto penalizado y ejemplo de ello es que el Galatasaray está dispuesto a invertir 23 millones de euros en su fichaje. Recuperaría así el Girona lo que se gastó en él entre traspaso y salario, y liberararía así una plaza de extracomunitario. Eso sí, llegaría a Turquía cedido con una opción de compra que se convertiría en obligatoria si juega un mínimo de encuentros de aquí a junio.
Asprilla ha dado ya su consentimiento a la operación, por lo que sólo queda el intercambio de documentación y el reconocimiento médico para que Yáser Asprilla deje el Girona después de 50 partidos oficiales disputados, en los que ha marcado cuatro goles y ha dado dos asistencias.
