Para los especialistas del CTA, no hay "causa-efecto" entre el contacto entre Prati, defensor del Racing de Santander, y el delantero francés del Real Madrid para que se pueda valorar como infracción y, por tanto, dentro del área, como penalti.
"Mbappé controla un balón dentro del área y trata de marcharse en velocidad. Prati pone su brazo por delante del atacante sin ejercer fuerza alguna. Ausencia clara de causa-efecto", explica el Comité apoyándose en el vídeo.
Por ello consideran que "no es penalti. Error claro y manifiesto del árbitro. El VAR debió intervenir".
Otras acciones
Tiempo de revisión analiza otras tres jugadas polémicas: la del segundo gol del Getafe que el Sevilla consideraba que no debió subir al marcador por falta previa de Andrés García, la del penalti de Aramburu a Nico Williams y la del gol anulado a Roberto por falta previa.
En cuanto a la primera, el CTA considera que es más una decisión interpretativa del árbitro, por lo que el VAR no debió intervenir y sí prevalecer de primeras la opinión del colegiado.
Respecto a la segunda acción, parece que el chip del balón pudo fallar al dejar de emitir la señal correspondiente. En este caso, según el CTA, "si Aramburu despeja el balón, la acción no es penalti, pero la tecnología Kinexon registró una última onda cuando Nico toca el balón". Y entonces había espacio entre el pie del defensa y del delantero. De este modo, asegura "el VAR acertó al confirmar el penalti basándose en la información que ofreció la tecnología".
Y en relación a la última, "sin estar el balón en disputa, Roberto agarra de forma ostensible de la camiseta a Pau Navarro", lo que "limita claramente su movimiento y lo elimina de la acción defensiva". De este modo, el VAR hizo bien en corregir el error del árbitro al conceder en primera instancia el gol.
