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Osasuna estalla con la nueva fecha del duelo en Balaídos: "No es fútbol, es LaLiga"

Moi Gómez, durante un amistoso este verano ante el Nápoles
Moi Gómez, durante un amistoso este verano ante el NápolesGiuseppe Maffia / NurPhoto via AFP

Después de conocer el aplazamiento del partido Celta-Osasuna, de la primera jornada de LaLiga, por una "enfermedad del césped", el club rojillo ha estallado ante lo que considera una injusticia, no por la suspensión en sí sino por la nueva fecha que LaLiga ha impuesto para disputar ese duelo en Balaídos.

Porque el club navarro se siente muy perjudicado al no haber tenido en cuenta sus deseos y los del propio Celta para jugar ese encuentro durante el parón de selecciones de la última semana de septiembre. Lejos de ello, LaLiga ha decidido que se dispute el jueves 27 de agosto, cuando Osasuna ya tiene partido el lunes 24 y el siguiente lunes 31. 

Ante esta "falta de sensibilidad", como han calificado la decisión de la patronal y de la RFEF, han decidido proceder "de inmediato a la devolución del importe de las 153 entradas vendidas" para ese encuentro aplazado, al tiempo que han pedido disculpas a sus aficionados y han emitido un comunicado que publicamos íntegra y literalmente:  

"El Club Atlético Osasuna quiere manifestar su absoluto desacuerdo con la nueva fecha señalada para el encuentro Celta-Osasuna previsto para este domingo 16 de agosto. El mal estado del terreno de juego por la presencia de un hongo impide la disputa del encuentro en la fecha inicialmente señalada a pesar de los esfuerzos realizados por el club local, circunstancia que Osasuna entiende y comprende.

No obstante, la lógica de la situación, en la que evidentemente Osasuna y sus aficionados son la parte más perjudicada, lleva a buscar un nuevo emplazamiento para el partido o a señalar una nueva fecha en la que ambas entidades estén de acuerdo. Tanto Celta como Osasuna acordaron que los días 24 o 25 de septiembre, coincidiendo con el parón de selecciones, era la fecha indicada para no sobrecargar el calendario de ambos conjuntos y permitir la adecuada recuperación de los jugadores en un periodo sensible en cuanto a lesiones como es el inicio de una nueva temporada. Tanto LaLiga como la RFEF eran conocedoras de la existencia de este acuerdo entre clubes.

Sin embargo, ni LaLiga ni la RFEF han sido sensibles a la petición realizada y han decidido, unilateralmente, que el partido se dispute el jueves 27 de agosto, obligando a Osasuna a jugar un partido el lunes 24 de agosto y otro el jueves 27 de agosto, con desplazamiento incluido, sin haber admitido siquiera la posibilidad de adelantar el encuentro Osasuna-Levante del 24 de agosto para dar más días de descanso. Es decir, el equipo más perjudicado por la suspensión del encuentro por causas totalmente ajenas a él es, de nuevo, el más perjudicado en el nuevo señalamiento.

Que una competición como LaLiga española decida un jueves, a tres días de un partido, un aplazamiento sigue la línea de los habituales movimientos de última hora en el calendario a los que desgraciadamente nos hemos acostumbrado por la falta de previsión y de seriedad. Pero que, además, tanto LaLiga como la RFEF obvien la existencia de un acuerdo entre clubes para la disputa del encuentro, cuando además Osasuna ha sido sensible a las circunstancias del Celta y había acordado con el equipo gallego una nueva fecha, es sencillamente una falta de respeto inadmisible. Falta de respeto que se une en este caso a la nula sensibilidad para modificar el señalamiento del Osasuna-Levante o la señalización en lunes de los dos primeros partidos como local esta temporada.

No hay reglamento ni criterio ni explicación que pretenda darse que pueda sostener que, ante una fecha acordada por los dos clubes implicados, se tome una decisión que perjudique especialmente al que ya había resultado perjudicado por el inicial aplazamiento. Ni tampoco que dicha decisión se venda como un acto “en coordinación con los clubes”. Y todo ello a poco más de 48 horas de que ese equipo tenga un vuelo planificado para desplazarse hasta Vigo. Efectivamente no es fútbol, es LaLiga".