Pregunta: ¿Cómo es pasar de entrenar a las mejores jugadoras del mundo a jugadores que difícilmente hoy día podrían vivir del fútbol en España? ¿Tuvo que reinventarse en todos los sentidos?
Respuesta: Cuando sales del Barça, y yo lo tenía muy claro, todo es un paso atrás. Porque estábamos en el mejor club del mundo, en el mejor equipo del mundo, por lo que, fuera donde fuera, siempre es un paso atrás. Entonces, pones en la balanza otras cosas, o valoras otras cosas, no solo el nivel de tus jugadoras, sino temas más de proyecto, situación de conciliación familiar, y bueno, y al final valoras muchas otras cosas.
En lo que es puramente técnico, eso sí que es cierto, que, en Ucrania, y después en Arabia Saudí, he entrenado a jugadoras que no tienen el nivel de Alexia Putellas o de Aitana Bonmatí. Los primeros días te cuestan un poco más, sobre todo a nivel de entrenamientos, cuando intentas proponer alguna cosa que igual no sale tan bien como salía en el Barça, o no sale a la misma velocidad.
Pero al final acabas adaptándote, y lo que sí que es bonito de entrenar a este perfil de jugadoras es que su margen de mejora es muy grande. Entonces, aquí sí, como entrenador, te sientes importante y te sientes realizado con esta tarea de formación o de educación, de ayudar a estas jugadoras a crecer y poder mejorar mucho, porque su margen de mejora es muy grande.
P: Ha mencionado el proyecto. ¿Qué nos puede contar del proyecto de la selección femenina de Arabia Saudí? Entiendo que hay unas ideas a corto, a medio y a largo plazo.
R: Aquí en Arabia Saudí está claro que el proyecto del fútbol femenino es un proyecto nuevo, o relativamente nuevo. La selección femenina entró en el FIFA Ranking en marzo de 2023, o sea, hace nada, y yo llego a la selección en noviembre o en diciembre de 2023. Entonces, al final es una selección prácticamente nueva.
Después de aquí, sí que, a corto plazo, desde la federación, hemos construido la casa un poco por el tejado; tenemos una liga profesional, una liga muy profesional, con muy buenas condiciones para las jugadoras, con muy buenos estadios, muy buenos campos, y también cada vez el nivel de las jugadoras saudíes es mejor y el nivel de las extranjeras que vienen a jugar al país también es mejor.
Entonces, a corto plazo era este el objetivo, y ahora ¿en qué nos estamos centrando? En construir toda la base. Una vez la gente en el país ha entendido que las mujeres juegan al fútbol, que están en la tele, porque todos los partidos son televisados, y las niñas y las familias ven a estas referentes y se animan a jugar al fútbol, pues estamos construyendo todas las categorías inferiores, competiciones en sub-17, en sub-15, sub-13, sub-11. Y también las selecciones femeninas sub-20, sub-17 y sub-15, que es la nueva que hemos abierto este año. Se trata de construir un poco toda la estructura.
A más largo plazo, pues queremos intentar llegar a más regiones, porque ahora mismo en el fútbol femenino nos centramos sobre todo en cuatro o cinco ciudades grandes. La idea es poder expandir el fútbol femenino para llegar a muchas más ciudades, ya que, como sabéis ya, Arabia Saudí es muy grande y no es fácil llegar a todas las partes del país, porque, a nivel logístico, no es fácil participar en una liga con un país tan grande.
P: ¿Y qué papel o qué cree que Lluís Cortés pueda aportar a este proyecto, a esta idea que ha comentado?
R: Bueno, sobre todo mi experiencia. Yo empecé en fútbol femenino hace ya más de 20 años. Yo ahora tengo 39, aunque parezca a veces más porque no tengo mucho pelo, pero sí que con 18 o 17 años yo empecé en el fútbol femenino. Llevo muchos años en fútbol femenino. Sí que aprendí en mis primeros años de una situación en España, en Cataluña en mi caso, que se parece mucho a la que tenemos hoy en Arabia Saudí, aunque aquí tenemos más recursos de los que teníamos allí hace 20 años. Esa es la realidad.
Yo puedo aportar esta experiencia, este conocimiento y esta organización también de poner las primeras piedras del proyecto en la dirección correcta. O sea, aporto lo aprendido en diferentes experiencias, y no sólo en Barça o en la federación catalana, en la que también estuve, o en Ucrania, sino también he estado de consultor en algunos proyectos, y, en base a todo este conocimiento, intento ayudar a empezar a construir aquí en la dirección adecuada y correcta.

P: Como ha comentado, el fútbol femenino de Saudi Arabia aún está en desarrollo. ¿Qué perspectivas de mejora cree que tiene a nivel técnico de jugadoras y en comparación a niveles más internacionales? ¿Se podría ver en algún momento, no demasiado lejano, salir jugadoras de las academias saudíes que sean de las mejores del mundo?
R: Sí, y yo creo que no estamos muy lejos. Es cierto que el nivel de las jugadoras saudíes todavía no es el que tenemos en España, Alemania o Inglaterra. Por una cuestión de tiempo también. Y es que hace muy poco que juegan al fútbol aquí estas chicas. Si lo han hecho, lo han hecho más a nivel familiar, a nivel de amigas, pero no en estructuras profesionales como tenemos en el Barça o en el Atlético de Madrid, en este tipo de clubes en España, por ejemplo.
Entonces, aquí cada vez sí que los clubes están invirtiendo más en el fútbol femenino. Están construyendo academias con buenos entrenadores, con buenos profesionales, con buenas instalaciones. Y un ejemplo lo tenemos en el Al-Ittihad, donde hay muchos españoles trabajando. También el Al-Qadsiah y el Al-Hilal están trabajando en ello.
Son proyectos de clubes ya muy grandes que también están invirtiendo en el femenino. Y esto nos está ayudando y estamos viendo que las jugadoras jóvenes que suben a los primeros equipos, con 16 años, 17 años, ya tienen más nivel que muchas veteranas. Eso es muy bueno, porque si estas jugadoras ya tienen ese nivel, en cinco, seis, ocho años, trabajando bien, pueden ser mucho mejores.
Y entonces es cuando podemos, quizá, plantear el enviar a alguna jugadora a Europa o a alguna de estas ligas. Está claro que no es fácil, porque los clubes, si tienen una buena jugadora, que seguramente es la que tiene nivel para ir a Europa, pues querrán a esta jugadora para ellos. Porque claro, aquí solo puedes jugar con cinco extranjeras en el campo. Entonces, las otras tienen que ser saudís, y los clubes quieren tener a las mejores saudís.
"El fútbol femenino se ha beneficiado del auge del fútbol masculino en Arabia"
P: El concepto de fútbol en Arabia Saudí se revolucionó hace un par de veranos, con la llegada de Cristiano Ronaldo y otros jugadores masculinos de primer nivel. Pero esa euforia y esa inversión, ese estado de emoción también, ¿se ha trasladado al fútbol femenino?
R: Sí, sí, sí. A otro nivel, a otra escala, es evidente. Pero sí que el fútbol femenino se ha beneficiado de este auge del fútbol masculino. En este caso, sí que se ha notado. Y sobre todo porque, al final, Arabia Saudí es un país de fútbol. Arabia Saudí jugó el Mundial, yo me acuerdo, en 1994, que yo tenía los cromos del álbum del Mundial, y Arabia Saudí estaba en ese Mundial de USA. Es un país de fútbol y de tradición futbolística. De fútbol femenino no, pero sí que es cierto que, con esta globalización de los últimos años, aquí sí que ha incluido también el fútbol femenino.
Y ya tenemos en la liga jugadoras de mucho nombre y de un currículum espectacular, como Dzsennifer Maroszan, que ha estado muchos años en Olympique de Lyon y ha ganado todos los títulos. Tenemos a Asisat Oshoala, que estaba con nosotros en el Barcelona y que también ha estado en varias ligas de varios países y ganando muchos títulos en todas partes. Está también Amel Majri...
Hay muchas jugadoras de mucho nivel que ya están ahora apostando por la Liga Saudí, quizás todavía como tramo final de sus carreras. Pero también es cierto que este verano llegó Andreia Faria, portuguesa, al Al-Nassr, una jugadora que podría estar jugando en Europa en muchos equipos de mucho nivel y ha apostado, a sus 25-26 años, por venir para aquí y poder seguir su carrera futbolística en Arabia Saudí.

P: Entonces, existe la idea de tener en algún momento, no muy lejano, a jugadoras tipo Alexia o Aitana, que son balones de oro, jugando también por allí, no solo en el tramo ya muy final de sus carreras.
R: Ojalá. No sé si serán Alexia o Aitana o quién será, pero sí que Dzsennifer Marozán es un ejemplo de lo que son Alexia o Aitana hace 10 años, o hace ocho años. Entonces, sí que están viniendo jugadoras de mucho nivel y ojalá sigan viniendo jugadoras de nivel, porque también para nosotros, como selección saudí, que vengan jugadoras de nivel y jugadoras sobre todo con buena actitud, siendo un buen ejemplo de lo que tiene que ser una jugadora profesional, nos ayuda también a que las saudís crezcan en esa dirección. Entonces, nos pueden ayudar mucho a desarrollar el fútbol femenino saudí estas jugadoras extranjeras de renombre o buenas jugadoras que puedan ir llegando al país en estos años.
P: Claro, ha tocado ahí un tema que justo le iba a preguntar ahora y es que la buena actitud que menciona y la profesionalidad pueden ayudar a que la liga saudí femenina pueda ser en un futuro cercano una liga competitiva a nivel internacional y no solo una liga con mucho dinero que paga simplemente más que a las de fuera por estrellas veteranas. Supongo que la idea es convertirla ya en una liga competitiva en la región e internacionalmente.
R: Sí, sí, sí. Esa es la idea y en eso estamos trabajando y eso es parte del proyecto también; que las jugadoras no vengan aquí a esta liga solo por el dinero. Esta no puede ser nuestra carta de presentación. Evidentemente aquí las condiciones son buenas, pero tenemos que ir más allá y tenemos que ser capaces de ofrecer una buena estructura, una buena competición, buenas instalaciones, varias competiciones, que ahora mismo tenemos no solo la liga, sino también la Copa, la Supercopa y una copa de invierno que le llamamos Premier Challenge Cup, que ha sido muy atractiva este año también, con un formato distinto.
Entonces, hay varias condiciones y eso es lo que tenemos que hacer; que sea atractivo para las jugadoras el venir a jugar aquí, más allá del dinero. Y, además, las condiciones de vida en Arabia Saudí, quizá muchas jugadoras se sienten frenadas o podrían sentirse frenadas por lo que era Arabia Saudí en el pasado, que seguramente no era el mejor contexto para ellas, pero esto está cambiando. Y estas jugadoras que ya están viniendo y que ya están viviendo aquí ya lo están experimentando y están demostrando o están viviendo en sus carnes que se vive bien, que se puede vivir bien y que pueden animar también a otras jugadoras a venir a jugar aquí.
P: Hablando ya de su pasado, de sus años en el Barça, el equipo ganó aquella primera Champions con usted en el banquillo y ahora ya lleva tres. ¿Se siente partícipe de estos últimos éxitos y sobre todo cree que ayudó a florecer a un equipo que ha evolucionado hasta ser icónico en el fútbol femenino?
R: Sí, sí, sí. A ver, si hablamos de fútbol femenino hoy en día, todo el mundo, bueno no todo el mundo, pero mucha gente dirá que el mejor equipo de fútbol femenino de los últimos años es el Barcelona. Antes todo el mundo coincidía que era el Lyon y nosotros las sufrimos en nuestra primera final, en Budapest, pero creo que hicimos un buen trabajo. Hicimos lo que decía antes, poner las primeras piedras, que no eran las primeras porque ya se hizo mucho trabajo antes, pero sí en reformar la forma de trabajar, en la forma de entrenar, en la forma de entender la sección de fútbol femenino y desde ahí ya el equipo empezó a crecer.
Antes de la Champions, el equipo había ganado poco en los anteriores cuatro o cinco años. Sólo se había ganado una Copa, entonces también se ganó la Liga, pero se habían ganado pocos títulos. Entonces ahí sí que creo que se hizo un buen trabajo y creo que podemos estar orgullosos todos; el staff y jugadoras, todos los que formamos parte de ese cambio, de los éxitos que han venido después. Evidentemente hoy no gana el Barça por Lluís Cortés, pero sí que creo que Lluís Cortés, su staff, su gente, sí que fueron importante en esos cambios que se hicieron para que el Barça hoy gane.
P: Hablamos hace poco con Rafael Navarro y nos comentaba que él llegó justo después de la final de Budapest que comentas y que tenía la sensación de que había habido un punto de inflexión con aquella final. ¿Está usted de acuerdo? Usted que estuvo antes y después de aquel partido.
R: Sí, totalmente. Esa final de Budapest cambió todo. Al final nosotros fuimos a esa final por méritos propios, porque ganamos al Bayern de Múnich en semifinales, hicimos muy buen torneo, pero sí que llegamos a la final con la idea de vivir la experiencia y de ver un poco qué era eso de ganar y de jugar una final de Champions. El Olympique de Lyon fue a esa final a ganarnos, a destrozarnos, a demostrar que ellas eran las mejores de Europa. Y lo demostraron y lo hicieron.
Y después de ese partido sí que hicimos una reunión con las capitanas donde nosotros, como staff, teníamos muy claro qué había que cambiar y qué había que hacer diferente para la próxima temporada. Y lo bueno es que las capitanas coincidieron en las mismas ideas que teníamos nosotros. Y ahí sí que todos nos comprometimos a cambiar ciertas cosas para poder ser más capaces de competir. Y por eso siempre decimos que la final de Budapest marcó un antes y un después en lo que es el Barça femenino y en lo que ha sido el Barça femenino de los últimos años.
P: Cuando usted salió del Barça comentó que no era un adiós sino un hasta luego y que algún día volverían a cruzarse los caminos de Lluis Cortés y del Barça femenino. ¿Cree que será pronto o tiene alguna idea de cómo le gustaría que fuera?
R: No tengo ni idea. Yo creo que al final en el fútbol todos estamos de paso por todos lados donde pasamos. Es muy difícil un entrenador o un jugador o un directivo que esté toda su vida ligado a un club. Y más como entrenadores con lo difícil que es tener continuidad como entrenador. A Xabi Alonso le ha tocado hace poco, ha sido el último, pero muchos entrenadores van cayendo. Como entrenador yo creo que es difícil saber cuándo estarás en un sitio y una vez entras decir hasta cuándo estarás.
Yo al Barça le tengo mucho cariño. Hicimos un muy buen trabajo durante los cuatro años que estuve allí. No sé si volveré, si será pronto o será tarde. Lo que a mí me gusta como entrenador es vivir el presente, disfrutar el momento. Y yo siempre le digo a mi staff que vamos a disfrutar este training camp, en este caso son training camps, como si fuera el último. Porque no sabemos qué va a pasar después. A lo mejor pierdes, a lo mejor juegas mal, a lo mejor no vas a disfrutar. De momento, vamos a disfrutar como si fuera el último. Y esa es un poco mi manera de entender nuestro trabajo como entrenador.

"Me gusta la apuesta del Barça por las jóvenes"
P: ¿Y cómo ve al Barça Femení esta temporada?
R: Pues bien, muy bien. Sobre todo, después de las dudas que cierta gente tenía con las bajas, con las ventas o con los traspasos. Y en verano que parecía que quedaba un equipo muy mermado y que no podría competir y que no estaría al nivel de otros años. Y lo están haciendo, están compitiendo bien. Están sacando los partidos de liga como tiene que ser. La gente piensa que es muy fácil ganar siempre y ganar siempre es muy difícil. Y lo están haciendo muy bien.
Y una cosa que me gusta también del Barça de este año es la apuesta que se ha vuelto a hacer por las jóvenes. Las jóvenes jugadoras que están subiendo al primer equipo, que están demostrando que pueden estar, que pueden jugar. Y que al final, si el Barça es diferente de otros equipos del mundo, es por la Masía. Y que la Masía se note también en el fútbol femenino o en la sección de fútbol femenino, pues también es muy positivo para todos.
P: ¿En qué aspectos cree que ha evolucionado el equipo desde que usted ha salido del club?
R: Bueno, creo que aquí cada entrenador tiene sus matices, tiene sus ideas. Y también la llegada de nuevas jugadoras te obliga a reinventarte un poquito. O a ver cuáles son los puntos fuertes o las fortalezas que tienes como equipo en función de las jugadoras que tienes. Creo que el equipo ha evolucionado porque se han fichado jugadoras y han llegado jugadoras de mucho nivel y de mucho nombre. Pero lo que es el fondo del modelo del juego, de la idea o de la filosofía, creo que es la misma. Con Pere a veces hablamos, o hemos hablado, y tiene ideas parecidas.
Y es que al final cuando estás en este club, nadie te dice cómo tienes que jugar, pero todo el mundo entiende cómo tienes que jugar o a lo que tienes que jugar. Y al final si tienes a Patri, Alexia y a Aitana, que son las mismas que tenía yo, es que o juegas a algo muy concreto o es muy difícil que estas jugadoras se lo pasen bien y que rindan a su máximo nivel.

"No se contemplaba que el femenino ganara la Champions tan pronto"
P: Ha hablado de la final de Budapest, que se perdió ante el Lyon, pero ¿qué recuerdos tiene de la primera Champions? La final muy recordada ante el Chelsea.
R: La final en Göteborg contra el Chelsea fue espectacular, porque al final ganar la Champions está muy bien, pero ganar la primera es especial. Y más en un club donde no se contemplaba que el femenino podía ganar la final de una Champions tan pronto o tan relativamente pronto. Entonces, yo creo que aquí la final de Gotemburgo contra el Chelsea fue especial en ese sentido porque ya abrió la veda para las siguientes, para las que han venido después. Y sí que recuerdo muchos abrazos, mucha alegría y dentro del staff mucha frase de: “ha valido la pena”.
Pero al final, cuando estás en un staff de estos y más en un año tan difícil como fue el 2021 con todas las restricciones post-COVID, más todo lo que habíamos pasado, no fue un año fácil para nada, para nadie. Y el poder acabar la temporada ganando la Champions y después ganando el triplete, eso fue muy especial. Y yo lo recuerdo con mucho cariño; las caras de la gente y los ojos de las jugadoras de decir, ojo, que somos campeonas de Europa.
Hoy ya casi nos parece que están obligadas a ganar la Champions, pero es que en esa época era muy fuerte que el Barça pudiera ganar la Champions.
"El Barça siempre tiene un margen de mejora"
P: También ha mencionado que la evolución de aquel equipo fue bastante rápida. ¿Ve que tiene un margen de mejora para lo que queda de esta temporada y también en los próximos años? Quizás con esas jugadoras jóvenes que ha comentado como Clara Serrajordi.
R: Sí, yo creo que el Barça siempre tiene un margen de mejora y que parte del éxito de los entradores y de las propias jugadoras es esa capacidad de reinventarse y de saber encontrar la manera de ser menos previsible. Yo creo que el Barça ahora lo único que le podría condenar es el ser muy previsible, el hacer siempre lo mismo, atacar de la misma manera, porque al final es cuando los equipos te pueden tomar la medida y te pueden competir mucho mejor.
Yo creo que aquí el Barça sí que lo que necesitará es esta capacidad de reinventarse en función de los diferentes contextos, de las diferentes jugadoras que tenga y también en cómo va dando más responsabilidad a estas jugadoras jóvenes que están llegando al primer equipo con mucho nivel y con mucha fuerza y ver también cómo las va encajando, en qué rol y en qué posición también en función de cada jugadora.
P: Ya en el horizonte está la Supercopa, ¿cómo ve ese partido del 5 de febrero ante el Real Madrid, a domicilio además?
R: Bueno, un clásico siempre es un clásico, y ahora ya le podemos llamar clásico, yo creo. Cuando empezamos todo el mundo decía cuando empezó el Tacón y jugó contra nosotros, que esto no es un clásico, y que en el fútbol femenino era diferente. Yo creo que al final Barça-Madrid son los más grandes de nuestro país y para los aficionados sobre todo y más por aquellos que no están tan metidos en el fútbol femenino, es el clásico. Y entonces un clásico siempre es especial y no es lo mismo para el Barça ganar a cualquier equipo que ganar al Real Madrid o al revés, o perder contra cualquier equipo o perder contra el Real Madrid.
Entonces aquí yo creo que esto ya lo hace un partido especial, aunque sí que es cierto que creo que el Barça está a un mejor nivel esta temporada, se está demostrando en la Liga, el Madrid ha tenido algunas dudas en algunos partidos, como ante el Athletic, y aquí sí que el Barça parte como favorito. De todos modos, a un partido todo puede pasar, el Real Madrid tiene jugadoras de muchísimo nivel, tiene jugadoras como Weir, que es una de las mejores en su posición y que es muy buena jugadora y aquí sí que el Barça tiene que no confiarse, que salir a por todas, porque si hay un equipo que le puede complicar la vida al Barcelona es el Real Madrid.

"No me exigieron ir a vivir a Ucrania"
P: Repasando también esa etapa en Ucrania, ¿cuáles fueron los grandes retos o dificultades de mudarse a Ucrania desde España, incluso antes de la guerra?
R: Sí, a ver, yo al final con Ucrania yo firmo por varios motivos, pero uno de ellos o de los más fuertes era que me permitían seguir viviendo en España. Yo, después del Barcelona quería estar tiempo en casa, quería salir un poco de esa locura que es el fútbol de élite profesional, que no estás en casa ni un día entero y quería tener tiempo para estar con mi gente, en casa, tranquilo y Ucrania me ofrecía esa posibilidad.
O sea, no me exigieron ir a vivir a Ucrania, sino que yo iba para los training camps o para reuniones o para eventos concretos que se pudieran dar, ya que la liga se podía seguir también desde casa porque televisaban los partidos por YouTube.
Entonces, eso fue uno de los motivos y aquí yo sí que no puedo hablar mucho de cómo es vivir en Ucrania porque yo no viví en Ucrania. De hecho, yo como entrenador de Ucrania durante dos años sólo he entrenado dos veces en Ucrania, en territorio de Ucrania, y no he jugado ningún partido en Ucrania porque yo firmo en noviembre y en diciembre de enero está el winter break en Ucrania, durante el cual no hay liga por las bajas temperaturas, el frío y malas condiciones, y ya en febrero empieza la guerra.
Entonces, yo realmente, el fútbol, el día a día del fútbol ucraniano en Ucrania yo no lo he podido vivir y es una de las cosas, una de las espinitas que sí que tengo clavada, ese decir “ah, he estado allí dos años trabajando para ellos y no he podido vivir la realidad del país”, del país normal que era antes de empezar, el 24 de febrero, la guerra.
P: ¿Y cómo fue entonces la salida del cargo? Porque entiendo que todo cambió con el estallido del conflicto.
R: Sí, cuando empieza todo, al final yo sí que hablo con las federaciones y les digo oye, a mí me habéis fichado para un contexto muy concreto, también querían organizar la Eurocopa del 2025, la que se hizo en Suiza el verano pasado, y me queríais para ese proyecto, para construir el equipo de cara a ese evento, ahora que esto ya no podrá ser.
Si queréis que acabemos aquí, lo acabamos y no hay ningún problema y no me tenéis que pagar más ni menos ni nada, nos vamos y tan amigos. Y fueron ellos los que dijeron que no, que yo les estaba ayudando mucho también fuera de lo que es el fútbol.
Es cierto que la entrenadora asistente estuvo viviendo en una finca que tengo y estaba viviendo conmigo, con mi familia, pues unos cuatro meses casi, y, aunque ayudé también mucho con ayuda humanitaria, con varias cosas y varios proyectos, varias jugadoras también pasaron por España, por mi casa, mientras no tenían dónde ir, para encontrar un equipo.
Ahí yo estaba haciendo más de representante, casi, que de entrenador, buscando, tirando de mis contactos para buscarles equipos a todas nuestras jugadoras y bueno, eso fue al final un poco por lo que, desde la federación, dijeron: “Lluís, tú nos estás ayudando mucho, queremos que sigas con nosotros”. Y entonces fue allí cuando yo les dije, “si queréis que siga yo me comprometo a acabar mi contrato hasta agosto de 2023, que es cuando finaliza mi contrato, yo estaré con vosotros y no os tenéis que preocupar por el equipo femenino porque yo estaré con ellas”.
A nivel de proyección personal quizás sí que me llegaron ofertas, pero yo dije que no, porque me había comprometido con ellos, con Ucrania, a acabar todo el contrato. Quizás perdí oportunidades, sí, pero yo me sentí cómodo y me sentí bien ayudando a toda esta gente, a los que todavía guardo mucho cariño, y donde tengo muchas amistades.
Ojalá toda esta situación que está viviendo Ucrania se acabe pronto. porque realmente hay mucha gente que está sufriendo mucho, cuando no es culpa suya, no depende de ellos, y simplemente los están utilizando o están jugando algo externo en su territorio, y ellos son los principales damnificados.

P: ¿Tiene ahí una espinita clavada, proyectos pendientes y podría considerar regresar a Ucrania en un futuro cuando también haya paz?
R: Bueno, ahora como está el país es difícil, pero como te decía antes, nosotros como entrenadores, no podemos decir de esta agua no beberé, porque no sabes que te pasará en un futuro, pero yo sí que lo que tengo claro es que tengo buena relación con mucha gente en la federación, con muchas jugadoras, y ojalá Ucrania pueda volver a una normalidad y por qué no, si surgiera esa oportunidad, por qué no formar parte también de este proyecto otra vez
P: ¿Cómo valora la calidad futbolística de las jugadoras que tuvo a su disposición en el fútbol femenino ucraniano?
R: Bueno, en Ucrania el perfil es de jugadoras muy obedientes, o sea, eso sí, era una pasada, cualquier cosa que les decías ellas lo intentaban hacer. Evidentemente la calidad no era la misma que en el Barça, pero sí que eran jugadoras que lo hacían todo por su equipo, por sus compañeras y, en este caso, por su país, entonces yo sí que disfruté mucho porque eran jugadoras que tú les pedías cualquier cosa y ellas lo intentaban y lo hacían y súper agradecidas, y eso como entrenador es gratificante.
Sí que es cierto que ya cuando empezó el conflicto la capacidad de resiliencia que demostraron estas jugadoras fue algo de lo que yo también aprendí mucho, yo les estaba enseñando fútbol, pero ellas me estaban enseñando vida, yo aprendí mucho también a valorar realmente lo que tiene valor en la vida, a valorar cosas que muchas veces no le damos ninguna importancia pero que realmente ellas lo estaban perdiendo, como poder dar un abrazo a un amigo que ya no estaba o cosas muy sencillas de nuestra vida, a las que no le damos valor, pues en estos momentos aprendes a darle muchísimo valor.
P: Ya encarando la parte final de la entrevista, ¿ha tenido ofertas para salir de Arabia Saudí?
Sí, sí, sí, al final gracias a mi experiencia también en el Barça y que mi nombre se puso un poco en el escenario internacional pues sí que la gente pregunta, te vienen explicando que buscan cambios, preguntan por tu situación contractual, preguntan si estarías interesado.
El tema es que yo ahora estoy muy contento, estamos muy contentos en Arabia Saudí, en un proyecto muy bonito, porque estamos ayudando al país con el fútbol femenino y eso es algo que a mí me atrae mucho también y después a nivel de vida, con mi pareja, con los compañeros del staff que están conmigo, pues somos un buen equipo, un buen grupo, tenemos aquí ya como nuestra propia familia y nos lo estamos pasando muy bien.
Eso no quiere decir que el día de mañana llegue un proyecto que nos interese y que de acuerdo con la federación pues decidamos que salimos, pero yo estoy muy contento. En la federación nos están dando muchísima responsabilidad, pero también libertad en construir a lo que Lluís Cortés diga, lo que Lluís Cortés quiera y eso también a mí me hace sentir muy bien, que somos importantes y sentir que estás haciendo algo para el país. Entonces, he tenido ofertas, sí, pero de momento nada que me esté considerando o que esté valorando de cara a salir.

P: Ya la última, ¿le gustaría en algún momento volver a Europa, aunque suponga enfrentarse al Barça?
Bueno, a mí me costaría jugar contra el Barça, sobre todo el Barça actual, donde tengo muchas amigas y me costaría ir al Johan Cruyff a jugar de visitante, eso es una realidad. Pero como te he dicho antes no puedes decir de este agua no beberé y al final como entrenador todos sabemos que es muy difícil estar siempre en un mismo sitio, y al final yo soy español, puede ser que en un futuro esté y vuelva a España, no sé si será el Barcelona, si será otro equipo y tenga que jugar contra el Barcelona, si será la selección o no será en España y será en otro sitio, no lo sé pero a mí sí que contra el Barça actual a mí me costaría.
Con Marc Vives tenemos muy buena amistad y me sentiría como raro yendo contra Alexia, contra Aitana, contra todas las jugadoras que tuve, y a las que tengo muchísimo cariño, porque han sido muchos años, porque con muchas ya nos conocíamos de antes con la selección catalana y sería muy difícil y muy raro el tener que hacerlo.
P: Muchas gracias por la entrevista, Lluís.
R: Gracias a vosotros y enhorabuena por el buen trabajo que hacéis, también porque aquí, a los que estamos fuera, Flashscore nos sirve para seguir conectados, para seguir todos los resultados de todas las categorías. Es mi manera también de seguir al Lleida, que es el equipo del que realmente soy y me sirve mucho para seguir a mi hermano y el minuto a minuto de sus partidos.
