Si escuchas el apellido Insigne, lo normal es que se te venga a la cabeza el nombre de Lorenzo y el de la ciudad de Nápoles. Y es que el emblemático atacante italiano -ahora en el Pescara- se convirtió en una leyenda del cuadro 'partenopeo' después de diez temporadas y media militando en sus filas. Los datos hablan por sí solos: 433 partidos, 122 goles y 92 asistencias, además de tres títulos en sus vitrinas.
Un jugador muy querido en el conjunto de la región de Campania, que cerró un ciclo en 2022 para aventurarse en la MLS. El Toronto le abrió las puertas de par en par hasta el pasado verano, momento en el que decidió rescindir su contrato de forma unilateral. Un hecho que le llevó a estar en el paro y sin equipo.
Después de más de siete meses sin definir nada, Insigne, en los últimos días del mercado invernal, aceptó una oferta de un Pescara que conoce muy bien. En la entidad de los Abruzos estuvo cedido por el Nápoles en la 2011-12, una campaña exitosa porque logró el ascenso a la Serie A y siendo protagonista con unos guarismos de 18 goles y 13 asistencias. Fue el máximo asistente del campeonato y encima contaba con la ayuda de futbolistas de la talla de Ciro Immobile y de un Marco Verratti que hoy tiene el 44% de las acciones del club.
Ahí empezó a crecer de forma exponencial que le llevó a ser uno de los mejores extremos del fútbol italiano. Y el destino le ha llevado de nuevo a los 'Delfini', que en esta ocasión están luchando por otro objetivo distinto al de antaño: salvar la categoría. Ocupan actualmente el pozo de la tabla con 15 puntos y la permanencia, la que marca el 15º, la tiene a 6 puntos de distancia.

Operación salvación
Por ello, el club ha movido ficha para mantenerse en la Serie B y ha firmado a ocho jugadores, entre los que está un Insigne que ha generado una gran expectación tras su llegada a Pescara. El atacante está muy ilusionado con su nueva aventura y eso que en principio esta puerta se abrió tras cerrarse otra.
El propio futbolista, convocado para el partido ante el Mantova en el que no disputó ni un solo minuto, explicó que pudo haber vuelto al Nápoles. "Hubo un contacto con ellos, dije que jugaría incluso gratis. Pero al final no se hizo nada".
Descartado su retorno a los 'partenopei', 'Lorenzo il Magnífico', pese a tener muchas propuestas, dio su palabra a Daniele Sebastiani, el presidente del Pescara. Ahora, el reto del experimentado extremo es evitar la relegación a la Serie C. Si lo consigue, tendrá la opción de renovar un año más.
