La selección que ha ganado el Mundial en cuatro ocasiones no ha logrado clasificarse para las tres últimas ediciones, en lo que supone una de las caídas más sorprendentes en la historia del fútbol.
Paolo Maldini y Leonardo fueron designados para elegir al nuevo seleccionador nacional y se habían decantado por el excentrocampista de la Juventus y el Milan, Andrea Pirlo.
Sin embargo, Pirlo no obtuvo el puesto debido a sus vínculos con una polémica casa de apuestas rusa, y tanto Maldini como Leonardo presentaron su dimisión.
Mancini, que ya dirigió a Italia entre 2018 y 2023, ha sido nombrado de nuevo y ahora tiene la mira puesta en los títulos.
"El destino me ha dado otra oportunidad gracias al presidente Malago, y estoy aquí para devolver a Italia al lugar que le corresponde", afirmó Mancini en su primera rueda de prensa.
"Quiero ganar un gran trofeo, quizá incluso dos. Y después quedarme más allá de mi contrato, si es posible".
"Independientemente de lo que pasó en la 2023, el objetivo siempre es ganar y jugar bien. Estoy convencido de que hay jugadores y que son buenos, sobre todo los jóvenes".
