Un solitario gol de Michel Struthoff le ha dado al combinado germano su segundo Mundial consecutivo y cuarto en términos absolutos.
Después de cargarse a la anfitriona y campeona olímpica Países Bajos, España tenía el más difícil todavía en la final del Campeonato del Mundo ante los germanos. Alemania partía como vigente campeona del mundo, de Europa y plata olímpica.
En Wayre (Bélgica), la selección nacional buscaba su primer oro mundial tras haber conseguido dos platas y un bronce con anterioridad. Y lo cierto es que mantuvo a raya a Alemania con buenas intervenciones de Luis Calzado en la portería y con ocasiones de Borja Lacalle y Chefo Basterra, que podían haber adelantado a la selección.
Buena imagen
Al descanso se llegó sin goles. En la segunda mitad, España mereció más el tanto, especialmente con una contra de Pol Cabré que acabó en penalti-córner. Pero pronto llegó el tanto de Struthoff que fue una losa demasiado pesada para el combinado nacional. Calzado salvó una gran ocasión de Groose y España se volcó posteriormente al ataque. Max Caldas sacó al portero para sacar a un jugador de campo e intentar atacar en superioridad pero el gol del empate no llegó.
