"Yo le decía a todos que no se 'maradonizaran' porque su realidad era distinta. Ellos se 'maradonizaban', buscaban el protagonismo", declaró Maximiliano Pomargo, asistente de Maradona entre 2016 y su fallecimiento.
El testigo cuestionó que la psiquiatra Agustina Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz, imputados en la causa, brindaran declaraciones a los medios frente al sanatorio donde el exfutbolista tuvo una neurocirugía semanas antes de su muerte.
También aseguró haberle pedido al neurocirujano Leopoldo Luque, principal acusado, que bajara el perfil porque la exposición pública le parecía "demasiado".
El juicio busca establecer responsabilidades entre el equipo médico que atendió a Maradona durante una internación domiciliaria tras la salida del centro médico donde fue operado. El astro murió el 25 de noviembre de 2020 de un paro cardiorrespiratorio y un edema pulmonar en un domicilio en Tigre, al norte de Buenos Aires.
El testigo también describió el deterioro físico de Maradona durante las semanas previas a su muerte. Afirmó que en octubre de 2020 el exfutbolista estaba "en caída libre", con un fuerte consumo de alcohol.
Además de Cosachov, Díaz y Luque, otros cuatro profesionales de la salud son juzgados por homicidio con dolo eventual, una figura que implica que eran conscientes de que sus acciones u omisiones podían provocar la muerte de Maradona en esa fatídica internación domiciliaria. Todos claman inocencia.
