En primer lugar, tanto el club como el ayuntamiento de La Coruña (el estadio es propiedad municipal) han condenado los actos vandálicos del domingo y están trabajando codo con codo para detectar a los responsables de los destrozos y presentar las correspondientes denuncias.
Hubo 752 asientos arrancados, que el Deportivo ha repuesto en su mayoría y el club junto a la RFEF trabaja para dejar Riazor a punto para este jueves.
15 planchas dañadas
Es una carrera contrarreloj pero ahora nadie duda que el césped y el recinto coruñés van a estar en condiciones para despedir a la selección española antes de su viaje a América para afrontar el Mundial.
Los operarios han trabajado día y noche para reparar las 15 planchas dañadas. Las labores no van a parar hasta que empiece el España-Irak, pero parece que La Coruña va a llegar puntual a su gran cita.
