El mediocampista uruguayo, actualmente en Al-Qadsiah FC, volvió a referirse a la posibilidad de regresar al club de La Ribera y reveló detalles de los contactos que mantuvo con Juan Román Riquelme.
Los mensajes de Román
En una entrevista concedida en Uruguay, Nández contó que mantuvo conversaciones con Riquelme en distintos momentos y que el presidente xeneize le expresó su deseo de verlo nuevamente con la camiseta azul y oro.
Incluso relató una situación más distendida: en tono de broma, Román le escribió para preguntarle si pensaba “seguir de vacaciones en Arabia” o si tenía intención de volver a Boca. Un comentario que, según el propio Nández, refleja la personalidad del actual dirigente.
Aunque nunca compartieron plantel —Nández llegó en 2017, tres años después del retiro de Riquelme—, el vínculo quedó construido desde el reconocimiento futbolístico y el recuerdo que dejó el uruguayo en sus dos temporadas en el club.
El recuerdo que dejó en la Bombonera
Entre 2017 y 2019, el ex Peñarol se ganó rápidamente el cariño de los hinchas. Intensidad, carácter fuerte y protagonismo en partidos grandes fueron parte de su sello. Su paso incluyó actuaciones destacadas en clásicos y una imagen de jugador combativo que encajó perfecto con el ADN bostero.
Luego fue transferido al Cagliari Calcio, donde disputó cinco temporadas antes de emigrar al fútbol saudí.
Presente en Arabia y futuro abierto
Hoy, con 30 años, Nández atraviesa un buen momento en Arabia Saudita, con continuidad y números sólidos. Sin embargo, su futuro no está completamente definido. Tiene contrato vigente, pero dejó claro que el regreso a Sudamérica es una posibilidad real en algún momento de su carrera.
De hecho, fue contundente al asegurar que quiere volver a Peñarol antes del retiro, aunque no cerró la puerta a un segundo ciclo en Boca. La cuestión familiar —sus hijos viven en Uruguay— es un factor que empieza a pesar en sus decisiones.
Opinión sobre la polémica de Otamendi
En la misma charla, también fue consultado por el gesto de Nicolás Otamendi hacia Vinícius Júnior, cuando el defensor argentino mostró su tatuaje del Mundial durante un cruce en Champions.
Nández marcó distancia: si bien reconoció que el “folclore” existe dentro de la cancha, dejó en claro que no comparte ese tipo de provocaciones, especialmente considerando la experiencia y el recorrido del zaguero.
