Jutta Leerdam: Solo le queda el récord mundial a la chica de oro con carácter

Jutta Leerdam celebra el oro en los 1000 metros en los Juegos Olímpicos 2026
Jutta Leerdam celebra el oro en los 1000 metros en los Juegos Olímpicos 2026Utrecht Robin/ABACA / Abaca Press / Profimedia

Llegó a Milán en un jet privado y las fotos del vuelo desataron la polémica. En Países Bajos, se debatía si se veía a sí misma como algo más que una integrante de la selección, viviendo bajo sus propias reglas. Pero probablemente Jutta Leerdam no pueda ser de otra manera.

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Es una celebridad deportiva y mantiene una relación con otra figura famosa. Pero cuando llegó su gran día, supo manejar la enorme presión y las expectativas. Cruzó la meta, se bajó la cremallera del mono y rompió a llorar… Sabía que había ganado el oro.

Ese gesto suele provocar reacciones. Bajo su traje naranja de patinaje de velocidad esconde unas curvas que, gracias a las redes sociales, a veces llaman más la atención que sus resultados. Esto también forma parte del proyecto Jutta. Cuando se baja la cremallera y deja caer su larga melena rubia, los fotógrafos no paran de disparar. Para muchos, es una supermujer, una Barbie del deporte.

Incluso tiene a su propio Ken, que esta vez fue a apoyarla. El influencer estadounidense y, últimamente, entusiasta boxeador Jake Paul no se perdió su carrera olímpica. Y si nunca habías visto llorar a este gigante, tuviste la oportunidad justo al terminar la prueba femenina de 1000 metros de patinaje de velocidad.

Sin embargo, las cosas no empezaron del todo bien. El estilo y la actitud únicos de Leerdam se dejaron ver tanto en su camino a los Juegos Olímpicos como antes de la propia carrera.

"Su comportamiento me parece terrible. Se comporta como una diva. Si yo fuera su entrenador, no lo toleraría. Todo Países Bajos empieza a cansarse un poco de su historia," comentó el periodista de fútbol Johan Derksen, de 77 años, sobre las fotos en el jet privado donde la deportista presumía de lujos.

Al llegar a Milán, prometió a los medios neerlandeses que acudiría a una entrevista. Al final, los hizo esperar una hora y luego dijo que solo hablaría después de su carrera. Quizá esa fue su respuesta a las críticas de Derksen…

"Es hora de brillar," respondió Jake Paul en su Instagram. Con 30 millones de seguidores, Instagram es hoy en día un altavoz mucho más potente que el trabajo de muchos periodistas.

Jake Paul y Jutta Leerdam
Jake Paul y Jutta LeerdamROBIN UTRECHT / SplashNews.com / Splash / Profimedia

Revancha de Pekín

Esa noche en Milán, el ambiente era como si la selección neerlandesa de fútbol estuviera disputando un partido. El estadio, con capacidad para 7.000 personas, estaba lleno y la mayoría de los aficionados vestía el icónico color naranja. Pero la gente no fue solo por Jutta.

La primera heroína de la noche para el público fue Femke Kok, que se enfrentó a la estadounidense Brittany Bowe, poseedora del récord mundial, y con un tiempo de 1:12.59 se colocó en cabeza. En ese momento, era récord olímpico, lo que desató la primera ola de celebraciones en las gradas.

Pero lo mejor de la noche aún estaba por llegar. Las últimas en salir fueron Leerdam y la campeona olímpica defensora de Pekín hace cuatro años, Miho Takagi. La diva neerlandesa no dejó nada al azar. En el paso por los 600 metros marcó el mejor tiempo y cruzó la meta en 1:12.31. En ese instante, el récord olímpico volvió a caer.

"Sabía que si empezaba a sentirme cansada durante la carrera, no podía dejar que me afectara. Me repetía: '¡Tendrás 80 años para recuperarte de esto!' No quería vivir con remordimientos, así que fui a por todas, luché con todo," contó Leerdam a las cámaras tras su carrera por el oro. ¿Insinuaba que su misión está cumplida?

Clasificación final de la prueba femenina de 1000 metros de patinaje de velocidad
Clasificación final de la prueba femenina de 1000 metros de patinaje de velocidadFlashscore

El oro en Milán fue una redención. En Pekín 2022, terminó segunda, justo detrás de Takagi. Esta vez, ante la misma rival, cambió la historia a su favor. "Ahora mismo siento asombro, sorpresa, agotamiento y una avalancha de emociones," reconoció.

El nacimiento de un icono

Leerdam empezó como jugadora de hockey, pero luego dejó el stick y, ya desde sus años júnior, era una gran promesa del patinaje de velocidad neerlandés. Ganó campeonatos juveniles y, con 19 años, recibió una oferta para hacerse profesional y la aceptó. Al principio iba a ser algo temporal, pero quizá fue para siempre: dejó en pausa sus estudios en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Róterdam. El deporte pasó a ser la prioridad.

"Incluso antes de eso, entrenaba dos veces al día, antes de ir a clase y luego por la tarde. Ahora, todo gira en torno al patinaje. Normalmente entreno, como, duermo y vuelvo a empezar," contó a Schaatsen al inicio de su carrera.

El plan funcionó. Ha sumado oros en campeonatos de Europa y del mundo como si salieran de una cadena de montaje, especializándose en pruebas de velocidad y en los 1000 metros, con un total de 13 títulos. Pero el éxito también trajo escándalos personales.

Jutta Leerdam y Koen Verweij tras el oro de Leerdam en los 1000m del Mundial ISU en Salt Lake City, EE.UU.
Jutta Leerdam y Koen Verweij tras el oro de Leerdam en los 1000m del Mundial ISU en Salt Lake City, EE.UU.Soenar Chamid / AFLO / Profimedia

Uno de los grandes temas en Países Bajos fue su relación con el campeón olímpico Koen Verweij, que ganó cuatro medallas para su país sobre el hielo, incluido el oro en Sochi 2014. Fueron pareja durante siete años y, en ese tiempo, crearon su propio equipo porque así era más fácil atraer patrocinadores. Su vida juntos incluso fue retratada en la película 'Koen & Jutta: Todo o nada'.

La relación terminó de forma bastante dramática, supuestamente por una infidelidad. Pero Verweij asegura que siguen siendo amigos y se apoyan mutuamente. "Sinceramente, espero que gane el oro. Sería fantástico para ella. Pasamos muchos años juntos y, naturalmente, quieres que le vaya lo mejor posible," dijo antes de los Juegos Olímpicos.

De hecho, ahora la anima desde la grada y la defiende en medio de la polémica mediática: "En Países Bajos, la mayoría conduce un Volkswagen Golf. Y si conduces un Ferrari, la gente no confía mucho en ti. Creo que tenemos que aprender a aceptar eso. Para eso están los héroes deportivos."

Solo queda el récord mundial

Tras los Juegos Olímpicos de Milán, Jutta Leerdam probablemente tendrá que decidir qué rumbo toma su carrera. Tiene 27 años, está en su mejor momento y ha conseguido casi todo. Retirarse en la cima tendría sentido, sobre todo porque está comprometida con Jake Paul y ya han hablado de tener hijos.

Solo le falta el récord mundial, que Brittany Bowe mantiene desde hace siete años con un tiempo de 1:11.61. Este año, Jutta tendrá una oportunidad más: en el Mundial de marzo, que se celebrará en Heerenveen, en su país.