Sin embargo, una dura caída en la séptima etapa, disputada entre Puzol y Jaraco, ha dado al traste con sus aspiraciones de completar las tres grandes.
Tadej Pogacar (27) se fue al suelo, A 32,9 kilómetros de meta, tras hacer el afilador con otro ciclista, lo que le provocó un golpe fortísimo en el codo izquierdo. El esloveno quedó tendido en el asfalto con sangre visible en la cara y ostensibles gestos de dolor.
Posteriormente, rompió a llorar, sabedor de que su participación en la presente Vuelta había terminado. Una auténtica desgracia para el corredor del UAE Team, cuando estaba en su mejor momento después de haber ganado su quinto Tour y de controlar con mano de hierro la serpiente multicolor.
El primer parte médico habla de traumatismo craneoencefálico y de una fractura-luxación a nivel clavicular, una lesión que le podría obligar a pasar por el quirófano.
