El lateral diestro tendrá que parar varias semanas su preparación al sufrir una lesión moderada en el adductor largo derecho, según han determinado las pruebas radiológicas a las que ha sido sometido.
El último percance muscular que había tenido Gorosabel se remonta a mayo de 2024 y duró apenas unos días. La pasada campaña tuvo que parar dos semanas por unas molestias en la cadera, pero siempre se ha caracterizado por ser un futbolista con gran regularidad en su condición física.

