El experimentado técnico regresa al banquillo solo unas semanas después de llegar a un acuerdo para rescindir su contrato con la Lazio, tras una campaña complicada.
Sarri, de 67 años, que pasó parte de su infancia en la región de Bérgamo, afronta el reto inmediato de reconstruir una plantilla de la Atalanta que no ha logrado igualar los éxitos alcanzados durante los nueve años de Gian Piero Gasperini al frente del equipo.
El equipo terminó la temporada nacional en la séptima posición de la Serie A, sin poder asegurar su presencia en competiciones europeas de élite para la próxima temporada.
Sus carencias quedaron aún más evidenciadas en el escenario continental, donde su participación en la Champions League terminó de forma prematura en los octavos de final.
El conjunto de Bérgamo sufrió una dura derrota global de 10-2 ante el Bayern Múnich, un resultado que finalmente sentenció el futuro de Palladino tras menos de siete meses al mando.
