El antiguo gran dominador del circuito, 11º en la carrera para el torneo de maestros de final de año, se quedó sin opciones de clasificarse para ese Masters, que reunirá en Turín del 15 al 22 de noviembre a los ocho mejores jugadores de la temporada, con la excepción de Jannik Sinner, ahora número dos, que es baja por lesión.
Un duro palo para el serbio, que tenía depositadas aún ilusiones de poder pelear de nuevo por un gran título, uno más de los muchos que ha coleccionado a lo largo de su carrera deportiva.

Djokovic necesitaba al menos alcanzar las semifinales en París para lograr el billete a Turín.
Es, por tanto, la primera vez desde 2017 que el serbio, ganador de 24 títulos del Grand Slam, no se clasifica para el torneo de maestros, que ha ganado siete veces y que no disputa desde 2023, aunque sí se había clasificado en 2024 y 2025.
Desde hace dos temporadas ha perdido la costumbre de encadenar torneos, desde que empezase a ser más selectivo con su calendario para preservar su cuerpo y darse las mejores opciones de conquistar un histórico 25º título de Grand Slam.
¿Su programa para las próximas semanas? "Descansar, tengo ganas"
El serbio había visto su camino despejado con la eliminación de entrada del australiano Alex de Miñaur (10º en la Race), derrotado por el argentino Tomás Martín Etcheverry (31º) por 7-6 (7/2), 6-3.
Ante Hijikata, Nole desplegó primero un tenis brillante en la primera manga, con un 79% de primeros servicios, 10 "winners" (por seis) y pocos errores no forzados (ocho por 14).
La batalla fue mucho más encarnizada en el segundo set, en el que Djokovic tuvo que esforzarse para conservar su saque. Acabó cediendo su servicio tras enésimas y largas igualadas y permitió a Hijikata sacar para llevarse la segunda manga, que cerró fácilmente con un juego en blanco.
El australiano volvió a hacerlo correr en el tercer set, antes de perder el servicio con una doble falta con 3-3 que ofreció una bola de break a Hijikata.
Luego llegaron otras dos dobles faltas con 3-5, y el australiano no perdonó.
