La española había logrado regresar al top 10 mundial el año pasado gracias a grandes actuaciones, después de una serie de lesiones, incluida una dolencia crónica en la espalda, que la llevaron a plantearse una retirada anticipada en la 2024.
Badosa se puso 4-1 arriba ante Elina Svitolina en su partido de segunda ronda en Dubái el martes, pero perdió los cinco juegos siguientes y cedió el primer set, antes de que, con 28 años, pidiera atención médica y finalmente decidiera abandonar.
Más tarde, recurrió a las redes sociales para responder a una persona que la acusó de faltar al respeto al tenis.
“No tienes ni idea de lo que es vivir con una lesión crónica y aun así elegir seguir adelante”, escribió Badosa.
“Despertarte cada día sin saber cómo responderá tu cuerpo, buscando soluciones y luchando por algo que amas y al que lo das todo, incluso cuando es tan difícil.”
Badosa explicó que ha vivido “pesadillas interminables” intentando encontrar soluciones duraderas, pero que poder pisar la pista de tenis compensa todo el esfuerzo.
“Así que seguiré intentándolo”, afirmó.
“Porque todo consiste en intentarlo y eso no va a cambiar. Siempre lo intentaré una vez más. Hago esto por pasión... Si existe aunque sea un 1% de posibilidad de seguir, la aprovecharé. Así es como veo y entiendo la vida.”
Debate más amplio
Las palabras de Badosa reavivaron el debate sobre la presión que sufren las jugadoras por los comentarios dañinos en redes sociales.
“Para mí, la única falta de respeto aquí es abrir las redes sociales y leer mensajes como este”, añadió Badosa.
“Luego nos quejamos si vemos a jugadoras sufriendo y con problemas de salud mental, pero no me sorprende con la cantidad de odio y ‘expertos’ que hay aquí.”
La WTA declaró a Reuters que proteger a las jugadoras y a toda la familia del tenis de amenazas y abusos en línea sigue siendo una prioridad para el organismo rector del tenis femenino.
La australiana Destanee Aiava anunció la semana pasada que dejará el tenis este año, calificando la cultura del deporte como “racista, misógina, homófoba y hostil”, y denunciando la negatividad que ha recibido en internet.
Varias tenistas han hablado de problemas similares. Svitolina contó que recibió amenazas de muerte tras su derrota en el Open de Canadá la temporada pasada, y culpó de ese comportamiento “vergonzoso” a apostadores descontentos.
Según una encuesta publicada el año pasado por la WTA y la Federación Internacional de Tenis, los apostadores enfadados fueron responsables del 40% de los abusos detectados hacia las jugadoras.
“Yo diría que no es solo por las apuestas, es acoso en internet todo el tiempo”, comentó la número seis del mundo Amanda Anisimova.
“Comentan sobre todo, como mi cuerpo, constantemente, cada día. Es muy duro.”
“No creo que la gente sea consciente de hasta qué punto puede afectar a alguien.”
