Carlos Alcaraz (22) puso en valor el partido realizado por su rival. "Lo que más me sorprendió fue lo agresivo que jugó todo el tiempo. Sabía que iba a intentar ser agresivo, pero la forma en que lo hizo me sorprendió mucho. Jugaba agresivo y prácticamente no fallaba tanto como esperaba. Además, las condiciones eran diferentes porque la pelota botaba muy alto.
Presión
El murciano ha analizado la presión a la que está sometido. “No pienso en que tengo que ganar cada partido. Mi mentalidad es jugar para mí, para mi equipo y para la gente cercana. Se trata de perseguir los objetivos que me marco antes de cada torneo. Es verdad que a veces sientes que tienes una diana en la espalda".
Y añade: "Pero también significa que los rivales saben que para ganarme tienen que jugar a un nivel muy alto durante una hora y media o dos horas. Eso es algo que tengo que aceptar y para lo que tengo que estar preparado a partir de ahora”.
