Sinner, que se deshizo en las semifinales del alemán Alexander Zverev, tiene también a su mano completar el Sunshine Double, como se conoce al doblete de títulos seguidos de los Masters 1000 de Indian Wells y Miami.
Únicamente siete tenistas lo han logrado hasta ahora, el último de ellos Roger Federer en 2017.
Sinner, número dos mundial, se ganó esta oportunidad al tumbar a Zverev (4º) por séptima ocasión consecutiva, esta vez por marcador de 6-3 y 7-6 (7/4) en casi dos horas de juego.
"Estar de nuevo en la final significa mucho", afirmó Sinner. "Ha sido una gira (en pista rápida) increíble, intentando jugar el mayor número de partidos posible. Ese era mi objetivo y no podría haberlo hecho mejor, hoy fue un partido muy duro".
En Miami, Sinner perdió dos finales en 2021 y 2023 antes de hacerse finalmente con el trofeo en 2024.
Ahora encadena 11 partidos seguidos invicto, ya que en 2025 no compitió al estar suspendido por su doble positivo por clostebol.
Ni siquiera Zverev, que también se encuentra en un buen momento, pudo arrebatarle un set a Sinner, que lleva una racha récord de 16 victorias seguidas por la vía rápida en torneos Masters 1000.
En ese acelerón se hizo con el título de París en noviembre y el de Indian Wells, hace dos semanas, donde también apeó a Zverev en semifinales.
Zverev contra el muro
Zverev, que no vence a Sinner desde septiembre de 2023, lo intentó esta vez con estrategia más agresiva, que viene dándole dividendos en este arranque de temporada.
"Creo que voy a intentar ser ese jugador (más agresivo) durante el resto de mi carrera", dijo a la prensa, después del partido.
El germano conectó hasta 15 aces, por cinco de su rival, pero Sinner sólo necesitó un break en el cuarto juego para anotarse el primer set.
Zverev estuvo por delante 3-2 en el tie break pero un error posterior, con un smash fallido en la red, permitió que Sinner ganara y celebrara el triunfo con más vehemencia de lo habitual.
"Creo que el segundo set pudo haber ido para cualquiera de los dos lados. Sentí que empezaba a dominar de verdad los puntos desde el fondo, pero en el tie break, en el último juego, él sacaba increíble y yo apenas tocaba la pelota. Así que hay que reconocérselo, y por supuesto el smash que fallé fue muy desafortunado", declaró el alemán.
El alemán, que recuperará el lunes el número tres mundial de manos de Novak Djokovic, sigue estrellándose contra el duopolio de Sinner y Carlos Alcaraz, su verdugo en semifinales del Abierto de Australia.
