La polaca, segunda cabeza de serie y que busca su primer título en Melbourne, ha demostrado estar a otro nivel frente a la australiana, imponiéndose con un contundente 6-0, 6-3 en la Rod Laver Arena.
Así se ha puesto fin a la “inolvidable” trayectoria de Inglis, quien saltó al primer plano cuando Naomi Osaka se retiró por lesión antes de su duelo de tercera ronda.
Solo por alcanzar la cuarta ronda, Inglis se ha embolsado 480.000 dólares australianos (243.000 libras) y valiosos puntos para el ranking, algo que antes del partido describía como “un sueño”.
Sin embargo, como era de esperar, su aventura no ha ido más allá ante una Swiatek decidida a todo.
“Me he sentido bastante segura desde el principio,” ha declarado Swiatek, que ya ha conquistado cuatro Roland Garros, el US Open y Wimbledon, pero aún no ha levantado el trofeo en Melbourne.
El año pasado, la polaca alcanzó las semifinales, pero no pudo superar a la que acabaría siendo campeona, Madison Keys.
“He notado que la velocidad de la bola era muy diferente respecto a la ronda anterior, así que he tenido que adaptarme con las piernas y ser muy precisa en el juego de pies. Y estoy contenta de haberlo intentado.”
Swiatek ha comenzado muy fuerte, ganando su primer servicio en blanco y rompiendo el saque de Inglis de inmediato.
Cuando la australiana ha sumado su primer punto, la grada local ha estallado en un gran aplauso, pero poco más han podido celebrar, ya que una Swiatek en estado de gracia ha impuesto su ritmo.
La polaca ha dominado por completo, colocándose 5-0 y cerrando el set en solo 32 minutos, con Inglis sumando apenas 13 puntos.
Contra todo pronóstico, tres errores no forzados consecutivos han dado a Inglis un break en el primer juego del segundo set. La australiana, de 28 años, ha levantado los brazos y celebrado como si hubiera ganado el partido.
Sin embargo, la alegría le ha durado poco, ya que Swiatek ha recuperado el break de inmediato y ha sellado la victoria sin complicaciones.
