Centro de datos del Shelton-Alcaraz
Era uno de los partidos más esperados del torneo porque todo apuntaba a que se verían las caras en cuartos, y lo cierto es que a nadie le hubiera extrañado que fuera la final dada la ausencia de Jannik Sinner y el crecimiento del tenista norteamericano. Las expectativas de pulso igualado y disputado, con el condicionante de disputarse ya de madrugada, se cumplieron desde el primer momento, con un set inaugural resuelto en el tiebreak a favor del español (6-7/5-7).
En el siguiente, ambos sufrieron con sus servicios, pero el estadounidense acabó resolviendo el problema y fue capaz de aprovechar esas dificultades de su rival para romper y ponerse en ventaja. Ya en el juego inicial, Alcaraz tuvo que salvar cuatro opciones de rotura, si bien inmediatamente gozó de tres a su favor. Si hubiera cazado algunas de esas, el 6-1 hubiera sido misión imposible y, quién sabe, quizá hubiera llegado al desenlace con posibilidad de lucharlo.
No mejoraron las cosas para el murciano en el tercero, pues se vio 3-0 en contra a pesar de amenazar en dos ocasiones con el 2-1. Su saque no es el mismo que meses atrás, en parte por esa larga inactividad, y a eso se le sumaba una falta de colmillo en ciertos momentos de debilidad de un Shelton impulsado también por un público ansioso por ver ganar a uno de los suyos al fin. Incluso en el juego que decantó la balanza a favor del de Atlanta, Carlos pudo quebrar (6-3).

Contra las cuerdas, el de El Palmar vio cómo el noveno del mundo buscaba adelantarse en el marcador hasta dos veces con el resto, pero lo que ocurrió minutos después fue precisamente lo contrario (0-2). Y eso le permitió dominar el resto de la manga con autoridad (1-6) para forzar la quinta y seguir pelando por la victoria a pesar de superar tanto en errores no forzados como en dobles faltas a Ben, quien se mostró peor en el apartado de golpes ganadores.
Todo o nada en el decisivo: inicio igualado, quizá con algo de miedo al fallo, y break salvado por B. Shelton para impedir el 2-3. Después, con el 4-4 en el electrónico, el número tres del ranking ATP sudó de lo lindo para mantener su saque en una fase agónica del tenso encuentro. Dado que la lógica se mantuvo hasta el desempate, hubo que resolver las cuatro horas y media de batalla con un minipartido al mejor de 10 en el que reinó el de casa (10-7).
