España llega invicta en sus últimos 10 partidos, aunque Luis de la Fuente no podrá contar de inicio con su estrella, Lamine Yamal, quien no arriesgará mientras sigue recuperándose de la lesión sufrida jugando con el Barcelona.
Cabo Verde sueña con su cuarta victoria consecutiva
Cabo Verde aspira a sumar su cuarta victoria seguida, aunque las probabilidades están en su contra para lograr una de las grandes sorpresas de este o cualquier otro Mundial.
En sus últimos seis partidos en todas las competiciones, ha ganado tres y perdido tres, con 10 goles a favor y seis en contra, mientras que España ha logrado tres victorias y tres empates en sus seis más recientes, marcando 13 goles y encajando cuatro.

Mikel Oyarzábal sigue siendo el jugador más en forma de los de Luis de la Fuente, ya que es el máximo goleador del año con tres tantos, pero tanto él como sus compañeros deberán esforzarse para mejorar la imagen de su país en esta competición.
Esto se debe a que, aparte de ganar el torneo en 2010, no han pasado de octavos desde entonces y sólo han conseguido una victoria en sus últimos seis partidos en fases finales, con cuatro empates y una derrota.
España ha tenido un rendimiento pobre en los últimos Mundiales
Además, ese triunfo de 2010 ha sido la única vez en las últimas 14 ediciones del Mundial en la que España ha llegado a semifinales, con la presión pesando claramente sobre el equipo en ocasiones anteriores.
Cabo Verde, que ocupa el puesto 69 del ranking mundial, disputa el Mundial por primera vez en su historia y afronta el partido lleno de confianza, tras dos victorias en amistosos de preparación y seis triunfos en sus últimos siete partidos de clasificación.
Si logran dar la campanada —y solo han perdido una vez en 13 partidos ante rivales europeos (cinco victorias, siete empates)—, se convertirían en la segunda selección africana (CAF) en vencer a España tras Nigeria en 1998.
Se esperan goles en el partido, ya que en 14 de los últimos 17 encuentros de La Roja ha habido al menos 2.5 goles.
Oyarzábal, en gran momento
Oyarzábal apunta a ser protagonista de nuevo, ya que el jugador de la Real Sociedad es uno de los tres futbolistas de la fase de clasificación con 10 o más participaciones de gol (seis goles, cuatro asistencias).
Además de Lamine, Nico Williams está en una situación similar. Es poco probable que juegue de inicio, pero podría estar en condiciones de disputar algunos minutos, y su velocidad y desborde pueden poner en apuros a la zaga de Cabo Verde.
En este contexto, es probable que Alex Baena tenga un papel importante para De la Fuente.
En el otro área, el equipo revelación buscará que Dailon Livramento haga que el mundo del fútbol se fije en él, ya que ha marcado en cuatro de sus últimos cinco partidos de clasificación, abriendo el marcador en tres de ellos.

Ryan Mendes ¿hará historia?
El máximo goleador histórico del país, Ryan Mendes, también apunta a ser titular a sus 36 años, y si logra aumentar sus 22 goles en 97 partidos, su legado será aún mayor en el futuro.
Cabe destacar, sin embargo, que a España se le otorga un 87% de probabilidades de ganar este partido, lo que pone en perspectiva el reto que afronta Cabo Verde.
Si logran hacerse con el balón, deberán estar dispuestos a salir rápido al contragolpe y, al mismo tiempo, reforzar su defensa, teniendo en cuenta el peligro que puede generar España a la contra.
Con Rodri, Pedri y Fabián Ruiz aportando diferentes cualidades en uno de los mediocampos más potentes del torneo, los rivales podrían pasarse la mayor parte de los 90 minutos persiguiendo sombras.
Todo en contra para los modestos
A pesar de los recientes tropiezos en este torneo, La Roja sigue siendo considerada la segunda mejor selección de esta edición.
Llega como campeona de Europa y buscará empezar con el mejor pie posible antes de medirse a Uruguay y Arabia Saudí
Si España encuentra su ritmo pronto, el marcador podría ser incluso más abultado que el 7-1 de Alemania a Curazao el domingo.
Como espectáculo, eso solo satisfará a los aficionados españoles, pero los equipos que sueñan con ganar el mayor trofeo del fútbol no compiten para ganarse la simpatía del público.
