Hay noches que se juegan antes de que ruede la pelota. Cienciano lo sabe. Este jueves, el 'Papá' volverá a presentarse en unos cuartos de final de la Copa Sudamericana después de 23 años y tendrá frente a sí a Montevideo City Torque. Pero antes que un partido, el equipo de Horacio Melgarejo afrontará una nueva prueba para confirmar que su campaña internacional no es una casualidad. El sueño de volver a conquistar un título continental sigue vivo y Cusco vuelve a ser el punto de partida.
La historia reciente explica por qué el conjunto imperial llega con argumentos para ilusionarse. En esta edición del torneo convirtió al estadio Inca Garcilaso de la Vega en su principal fortaleza. Disputó seis partidos como local y no perdió ninguno: cuatro victorias y dos empates. Allí empató ante Melgar en la fase previa, superó a Academia Puerto Cabello y Atlético Mineiro en la fase de grupos, goleó 4-0 a Lanús en los playoffs y protagonizó después una de las noches más memorables de su historia reciente: el 6-1 sobre el Botafogo.
Un equipo que aprendió a competir
La remontada frente a Lanús fue un primer aviso. Cienciano había perdido 2-0 en Argentina ante el vigente campeón de la Sudamericana, pero en Cusco cambió la historia con un contundente 4-0. Contra el cuadro brasileño volvió a demostrar que sabe aprovechar las condiciones de su casa. El 6-1 de la ida prácticamente sentenció una serie que terminó con un global de 6-2, pese a la derrota por 1-0 en Brasil.
Ese recorrido también habla de la evolución del equipo dirigido por Melgarejo. Cienciano no solo ha sobrevivido a las series: ha aprendido a jugarlas. Ha sabido resistir cuando fue necesario, golpear en los momentos decisivos y aprovechar la altura sin convertirla en su único argumento.
El presente inmediato también invita al optimismo. Antes de enfrentar a City Torque, el 'Papá' goleó por 5-2 al F.C. Cajamarca como visitante, en un partido que volvió a mostrar su capacidad ofensiva.
La noche que puede marcar la serie
Ahora el desafío es diferente. El conjunto de Montevideo no llega para ser un espectador de la fiesta cusqueña. El equipo uruguayo derrotó por 2-1 a Cerro Largo antes de viajar a Perú y buscará salir con vida de una cancha donde otros equipos de mayor nombre ya sufrieron.

Cienciano necesita entender que es una batalla a 180 minutos. La tentación será buscar desde el inicio una diferencia amplia, como ocurrió ante Lanús y Botafogo. Sin embargo, el partido exige paciencia. La ventaja debe construirse sin perder el equilibrio, porque la revancha se disputará el jueves 17 de septiembre en el Centenario de Montevideo.
El escenario estará nuevamente de su lado. El Inca Garcilaso, ubicado a más de 3.300 metros sobre el nivel del mar, volverá a ser parte de la estrategia. Pero la altura por sí sola no gana partidos. Cienciano tendrá que imponer intensidad, aprovechar sus ocasiones y evitar que Torque encuentre espacios para llevarse un resultado que complique la serie.
El sueño vuelve a mirar a Cusco
Cienciano ya conoce esta sensación. En 2003 llegó hasta el final y conquistó la Copa Sudamericana, el mayor logro internacional de un club peruano. Ahora, 23 años después, vuelve a estar entre los ocho mejores del torneo y tiene la oportunidad de acercarse nuevamente a aquella historia.
El jueves, a las 19:30 locales., el 'Papá' jugará el primer capítulo de una serie que puede devolverlo a las semifinales.
No será suficiente con recordar lo que ocurrió ante Lanús o Botafogo. Cienciano tendrá que demostrar que esas noches no fueron excepciones, sino parte de una identidad que se ha construido durante esta campaña. El sueño está ahí. Y empieza, otra vez, en Cusco.
